ELEMENTOS DE LA
NUTRICIÓN
INTRODUCCIÓN
La genética marca los
topes máximos que pueden alcanzar los perros en altura, corpulencia,
salud, etc., pero los animales no pueden conseguir estas mejores
expectativas de desarrollo y de salud si los factores ambientales no les
son totalmente propicios. Y de esos factores, el más importante junto
con la vigilancia sanitaria y la atención veterinaria, es la
alimentación. Cada tendón, cada célula, cada parte del perro proviene de
lo que come y la calidad de su vida no será mejor que la calidad de sus
alimentos. La raíz de la excelencia es el consumo de nutrimentos
adecuados y debidamente conjuntados en calidad y en cantidad.
Nutrir es muy diferente que comer. Comer es simplemente saciar el
apetito. La nutrición, según el diccionario es: “El conjunto de
fenómenos de intercambio entre el organismo y el medio ambiente que
permiten al ser vivo asimilar sustancias que le son extrañas y que
pueden, también, generar energía”. El conocimiento de los principios de
la nutrición básica y de las necesidades nutricionales específicas de
los perros sanos y en cada edad, forma parte integral de las prácticas
correctas de alimentación. Una comprensión elemental de los cimientos de
la nutrición es una exigencia previa forzosa para poder diseñar la
alimentación de los animales y tomar las decisiones adecuadas a cada
momento nutricional. No son las mismas las necesidades de un cachorro
que las de un perro viejo… entre otras cosas el daño que pueden hacer a
un cachorro la falta de elementos necesarios puede ser un daño
irreversible… y en un plazo de tiempo muy corto, cosa que no pasa cuando
su desarrollo se ha terminado, en un perro grande la cosa es menos
comprometida, lo que no se come hoy se puede comer mañana o pasado sin
tanta perentoriedad. La expresión nutrición no se refiere solamente al
estudio de los alimentos, sus nutrientes y los diversos componentes que
contengan, se refiere también a las acciones concretas que cada
nutriente ejecuta en el cuerpo del perro, sus interacciones y su
equilibrio. Es decir, también el examen del modo en que cada animal
ingiere, digiere, absorbe y utiliza los nutrientes en cada período de su
vida.
Pero, ¿qué son los nutrientes? Son elementos simples que deben formar
parte de la ración alimenticia del perro en proporciones ideales para
mantener la salud. El perro debe consumirlos diariamente. Sabemos que
existen unos cincuenta nutrientes esenciales para el perro. La calidad
de la alimentación depende de la buena combinación y proporciones de
esos nutrientes.
Existen diversas maneras correctas de alimentar a nuestros perros.
Despreciando la manera tradicional de alimentarlos de sobras, lo que
culturalmente convirtió a nuestro animal de compañía por antonomasia en
un basurero… hay otras maneras de hacerlo. Aparte de la también
tradicional de hacerlo con alimentos cocinados a similitud con la
nuestra, están la relativamente nueva de imitar a los orígenes y
mantenerlo con comida cruda y también está la alimentación comercial,
sea ésta seca, húmeda o semihúmeda, aparte de las diversas combinaciones
entre ellas.
El competitivo mercado actual pone a nuestra disposición un amplio
abanico de alimentos comerciales. Estos productos se pueden adquirir en
supermercados, “pet shop” y clínicas veterinarias. Presentan una gran
variedad en cuanto a la fórmula de sus componentes nutritivos,
digestibilidad y sabor, así como su forma, textura y aroma. Esta gran
cantidad de productos, junto con la publicidad comercial y las falacias
sobre nutrición, crean una gran confusión entre profesionales y
aficionados sobre la nutrición ideal de sus animales de compañía. Unos
conocimientos básicos de los fundamentos de la nutrición son requisitos
indispensables para poder evaluar las necesidades de nuestras mascotas.
Hay dos factores a considerar con respecto a la asimilación de los
alimentos y que no varían nunca: los procesos del cuerpo y la calidad de
los alimentos. Nos explicamos: detrás de los procesos del cuerpo está
nuestra herencia genética; es decir, las funciones de nuestro cuerpo
están en relación con la información genética programada en cada célula.
La herencia genética, según el antropólogo Richard Leakey, se remonta a
cientos de miles de años. Los procesos metabólicos fundamentales, que
convierten los alimentos en sustancias y energías para todos los seres
vivos, no han variado ni un ápice en todo este tiempo.
El perro ha compartido con el ser humano la misma evolución de las
técnicas de alimentación. Desde que hace 12 ó 14.000 años el hombre
empezó a domesticar y a modificar a las plantas, inventando la
agricultura, y a los animales, domesticándolos y modificándolos también
hasta conseguir con ambos las variedades actuales, el perro, que ya
coexistía con nosotros, fue partícipe de nuestros cambios dietéticos ya
que se alimentaba exclusivamente de nuestros restos de comida. Esto
durante los 12 ó 14.000 años que como mínimo llevamos juntos.
Paralelamente a las mejoras que conseguíamos con plantas y animales
también fue cambiando nuestra manera de cocinar, la higiene alimentaria,
los conocimientos sobre nutrición… y sin embargo nuestros sistemas
digestivos no han sufrido modificaciones importantes: nuestros lejanos
antepasados de hace 150.000 años tendrían exactamente el mismo sistema
digestivo que nosotros, sus civilizados descendientes. Lo mismo podemos
decir de nuestros perros. Su sistema digestivo es exactamente igual que
cuando, con la domesticación, empezaron a sufrir la misma evolución
alimenticia que nosotros. Lo que es indudable es que fue un cambio a
mejor, que supuso un aumento de la longevidad, de la talla... Entonces,
¿qué ha cambiado? Han cambiado en calidad y diversidad las variedades
vegetales y animales que son nuestro soporte alimenticio y también la
manera de manipularlos, tanto mecánica como químicamente. La técnica
moderna nos permite hacer que nuestras mascotas participen en nuestros
adelantos técnicos.
Esto nos conduce al segundo factor de la asimilación alimentaria: la
calidad de la alimentación. En libertad, los cánidos comen, como es
obvio, lo que encuentran o pueden cazar, y más el perro, que es un
carnívoro oportunista; en libertad no comería sólo lo que consideramos
parte noble de la carne: para su adecuada alimentación necesitaría
complementar con las vísceras de sus víctimas, con todo lo que esto
conlleva de problemas de infecciones parasitarias, así como también
determinadas bayas y frutos como complemento o en etapas de carencia de
caza. Es una alimentación de supervivencia… no simplemente de apetencia,
¿han visto ustedes alguna vez a un perro que roa el hueso antes de
comerse la rica carne? Ningún perro en este estúpido mundo come primero
el hueso y después la carne, sobre todo si está hambriento... primero
come la carne... y después se dedica al hueso... y si le pones a elegir
entre carne y el hueso, ¡come la carne y deja el hueso!
En su larga historia compartida con el ser humano, de subordinación,
servicio y compañía, el perro siempre ha sido, nutricionalmente
considerado, no un carroñero, sino un basurero que comía los
desperdicios que encontraba o, si tenía mucha suerte, de lo que le
sobraba a su dueño. Es decir, o desperdicios, o caprichos. Pocos eran
los que tenían la fortuna de recibir una comida específica, quizá por
falta de medios o de conocimientos de sus dueños. Actualmente eso ha
terminado, por suerte. Hoy en día nuestros perros se sustentan de
alimentos comerciales creados especialmente para ellos, y que cubren las
necesidades peculiares de cada edad, tamaño e incluso actividad. Esto
nos lleva a considerar que la alimentación comercial de calidad es
superior a la que el animal tomaría en plena libertad.
Las personas que elijan alimentar a sus perros preparando ellos sus
comidas, sean estas comidas cocinadas o crudas, tiene la responsabilidad
de aprender la suficiente nutrición básica como para que cubra como
mínimo sus necesidades.
ALIMENTOS CALÓRICOS Y NO CALÓRICOS
ALIMENTOS CALÓRICOS: PROTEÍNAS, GRASAS E HIDRATOS DE CARBONO
LAS
PROTEÍNAS
Las proteínas,
hidratos de carbono y grasas bien conjuntados, más los alimentos no
calórico que veremos más adelante, se interrelacionan entre sí sin
perder su propia identidad, favoreciendo los nutrientes esenciales
(aminoácidos esenciales, ácidos grasos esenciales, vitaminas…) la propia
utilización y asimilación, la del conjunto y la de elementos no
esenciales. Entre todos forman un conjunto nutricional perfecto.
De entre ellos destaca como una estrella de primera magnitud una
palabra: Proteína, pero... ¿qué son las proteínas? El término proteína
fue elegido en 1838 por Mulder, partiendo de una raíz griega que
significa "venir primero" o "de primera importancia". La proteína puede
considerarse el ingrediente más importante de la dieta, ya que es ella
la que contribuye a la formación del cuerpo. La proteína es el elemento
constructor en toda la naturaleza, desde el insecto más pequeño y
microscópico hasta del árbol más gigantesco. Pero no hay que olvidar
además que, para facilitar la asimilación de proteínas en el cuerpo se
necesitan hidratos de carbono, grasas, minerales, fibras, vitaminas...
Ninguna de estas sustancias se puede formar por si misma y pocas a
partir de las demás. Forman realmente equipo y logran éxitos en el
cuerpo cuando están todas disponibles a un mismo tiempo. Las comidas
deben ser lo más completas posibles, pero es de primordial importancia
ingerir proteínas en la cantidad y calidad adecuadas.
Las proteínas son tan especiales por un elemento que les da sus
cualidades y que marca la diferencia con los hidratos de carbono y con
las grasas: el nitrógeno. Simplificando, cada molécula de las proteínas
(cada aminoácido) está formada por cuatro elementos principales: el
carbono, el hidrógeno, el oxígeno y el nitrógeno. El resto de las
sustancias alimenticias calóricas está formado por las tres primeras.
Por eso los alimentos abundantes en proteínas son llamados también ricos
en nitrógeno o nitrogenados. Sorprende que un átomo de nitrógeno pueda
imprimir calidad constitutiva a la molécula de proteína.
Las proteínas participan en muchas cosas a la vez. El alimento
nitrogenado es la base de la formación de cada célula del cuerpo: se
encuentra prácticamente en todas partes. La proteína forma parte del
pelo, de las uñas, de la piel, de las enzimas, está en el sistema
nervioso, en el cerebro, en los músculos, en el hierro que hay en las
células rojas de la sangre, la hemoglobina, al igual que en las hormonas
que controlan las funciones del cuerpo. Una proteína, la albúmina,
recoge los productos residuales del cuerpo y procede a su eliminación,
sin ella el cuerpo se hincharía y sería víctima de una intoxicación. Los
anticuerpos que el cuerpo fabrica para combatir a las bacterias y virus
están compuestos de proteínas. Y como colofón: las proteínas, en caso
necesario, se pueden convertir en energía o su exceso en grasa.
El equilibrio entre los alimentos energéticos y los proteicos es
esencial. Toda insuficiencia de energía puede llevar al cuerpo a gastar
sus proteínas en lugar de reservarlas a su función plástica.
Las proteínas son grupos unidos de aminoácidos que se conectan entre sí
por medio de uniones pépticas. Cualquier cambio en la cantidad de los
aminoácidos esenciales cambiará el “valor biológico” de las proteínas.
Determinadas proteínas son deficientes de algún aminoácido o carente de
él o ellos, pero mediante el añadido de esos aminoácidos las proteínas
de bajo valor nutritivo resultan adecuadas. El organismo puede emplear
exclusivamente los aminoácidos para sintetizar las proteínas del cuerpo.
Los aminoácidos o moléculas de proteínas son veintitrés, de los cuales
el cuerpo no puede crear diez y, en determinadas circunstancias, otro
más:
·
Arginina:
reduce los niveles de amonio en sangre, desintoxicando y mejorando la
capacidad aerobia, activa la síntesis proteica y la metabolización de
las grasas.
·
Histidina:
se
puede considerar un aminoácido semiesencial, ya que los adultos suelen
producirla en cantidades adecuadas, pero no los cachorros. Es un
precursor de la histamina, una sustancia liberada por las células del
sistema inmune durante las reacciones alérgicas.
·
Isoleucina:
ver valina
·
Leucina:
ver valina
·
Valina:
aminoácido ramificado. Los tres aminoácidos ramificados, leucina
isoleucina y valina actúan previniendo el catabolismo proteico durante
el ejercicio y favoreciendo el aumento de masa muscular. La vitamina B6
actúa como catalizador
·
Lisina:
necesaria para la
síntesis de las proteínas así como para el metabolismo de los
carbohidratos y los ácidos grasos. Puede mejorar la producción de
energía y la utilización del calcio
·
Metionina:
aporta azufre y otros compuestos que
necesita el organismo para un metabolismo y un crecimiento normales.
Pertenece también a un grupo de compuestos llamados lipotrópicos,
sustancias químicas que ayudan al hígado a procesar las grasas
(lípidos).
·
Fenilananina:
participa en la fabricación de
catecolaminas, sustancias químicas del organismo que pertenecen a los
neurotransmisores fabricados por las células nerviosas. Mejoran el paso
del impulso nervioso entre las neuronas y de otras células.
·
Triptófano:
esencial para que el
cerebro segregue serotonina que es un neurotransmisor cerebral. Ayuda a
controlar la agresividad debida a tensión nerviosa por ansiedad y a la
formación de vitamina B3 o niacina.
·
Treonina:
aminoácido glucogénico, ya que puede convertirse en glucosa sanguínea y
en glucógeno hepático a partir de diferentes vías.
Los doce restantes se
pueden obtener a partir de los esenciales si hubiera necesidad de ello.
Estos últimos son:
·
Alanina:
utilizado por el organismo para sintetizar proteínas
·
Asparagina:
interviene en los procesos
metabólicos del sistema nervioso central
·
Aspartato:
junto
con el glutamato,
el principal neurotransmisor de la corteza cerebral.
·
Cisteína:
uno de
los pocos aminoácidos que contienen azufre. Esto le permite formar
enlaces especiales y mantener la estructura de las proteínas en el
organismo. La cisteína es un componente del antioxidante glutatión. La
cisteína también se usa en el organismo para producir taurina,
aminoácido esencial para los cachorros.
·
Glutamato:
es un
elemento vital para el metabolismo y para el funcionamiento del cerebro.
Se usa como saporizante.
·
Glutamina:
aminoácido esencial condicionado. Constituye el 60 % de los aminoácidos
libres del músculo. Anticatabólico, estimula la síntesis proteica, el
sistema inmune y el metabolismo. Se asocia con la creatina, la taurina y
el HMB.
·
Glicina:
constituyente de las purinas. Ayuda a aumentar los niveles de serina.
·
Hidroxilisina:
previene la pérdida de masa ósea.
·
Hidroxiprolina:
igual que la hidroxilisina.
·
Prolina:
está involucrada en la producción del
colágeno. Está también relacionada con la reparación y mantenimiento de
los músculos y huesos.
·
Serina:
interviene en la desintoxicación del
organismo, en el crecimiento de tejido muscular, en el metabolismo de
las grasas y de los ácidos grasos.
·
Tirosina:
favorece la transmisión de los impulsos nerviosos. Eleva la tasa
metabólica y mejora la aptitud para desarrollar esfuerzos físicos.
A
esto tenemos que añadir un último aminoácido atípico: la taurina.
La taurina
es considerada un “aminoácido esencial condicionado o convertible en
esencial”. Es, después de la glutamina, el aminoácido libre más
abundante en los tejidos musculares, recalcándose su importancia en el
músculo cardiaco, donde comprende más de 50 % del total. No se encuentra
en los vegetales, los alimentos de mayor contenido en taurina son la
carne y el pescado. El organismo la sintetiza a partir de los
aminoácidos metionina (esencial) y cisteína, necesita de la vitamina B6
como coenzima de la reacción enzimática. El ejercicio intenso y las
situaciones de estrés provocan disminución de este aminoácido en el
organismo, lo mismo se ha comprobado en perros mayores, por lo que puede
considerarse un agente antienvejecimiento. También es antioxidante.
Esto nos lleva de lleno a la calidad de los alimentos que hay que añadir
al conjunto bioquímico.
Cuando se come un trozo de carne es claro que no circula por la sangre
en forma de filete. El cuerpo tiene la capacidad de descomponer la carne
en partes más pequeñas incorporándolas al animal según sus necesidades.
Estas partes pequeñas son los ya mencionados aminoácidos. De estos
veintidós aminoácidos pueden existir infinidad de combinaciones que,
según estén formadas tendrán características diferentes, por ello una
célula roja de la sangre es distinta a otra del pelo o de la piel, igual
que el perro es distinto a cualquier otro animal o cosa viviente. La
naturaleza ha desarrollado esta maravillosa propiedad a través de
millones de años.
La principal diferencia entre las distintas marcas comerciales de
alimentos es la procedencia de la proteína y el valor biológico de la
misma. Según sea su calidad, así las asimila el organismo. Las "mejores"
son las que tienen su origen en el huevo, después las estrellas son las
procedentes de la leche, la carne y el pescado. Entre las de origen
vegetal la reina es la soja, pero el valor biológico de esta leguminosa
es menor que las anteriormente nombradas por falta del aminoácido
metionina. Normalmente se complementa con harinas de gluten de maíz y de
otros cereales, deficientes en lisina y triptófano, pero que se
complementa idealmente con la soja y con otras leguminosas.
La calidad se podría definir como "el grado de excelencia que posee una
cosa".
Relacionando esto con las proteínas intentaremos que los alimentos
proteínicos contengan:
· Porcentajes suficientemente altos de proteína
· Equilibrio en éstas de los aminoácidos esenciales
Hay
que destacar que, si falta o está en cantidad insuficiente uno solo de
los aminoácidos esenciales no será posible sintetizar ninguna de las
proteínas en la que sea componente dicho aminoácido. Esto puede dar
lugar a diferentes tipos de desnutrición, según cual sea el aminoácido
limitante.
Los aminoácidos limitantes son aquellos aminoácidos esenciales
indispensables que siendo de forzosa ingestión para formar nuestros
tejidos no están en absoluto en la proteína ingerida o lo están en menor
cantidad de la requerida. El valor biológico de una proteína se puede
aumentar de una manera muy sencilla y barata mezclándola con otra que
complemente sus aminoácidos esenciales.
Los tres aminoácidos que con más frecuencia son limitantes: la
metionina, el triptófano y la lisina.
Valor biológico del producto
-
Huevo: 100
-
Leche: 92 (el 80%
de las proteínas de la leche son caseínas)
-
Pescado (en
harina): 92
-
Hígado: 79
-
Vacuno: 78
-
Soja: 67 (baja en
metionina, muy rica en lisina)
-
Carne (harina): 50
(según varían los componentes)
-
Trigo: 48
-
Maíz: 45
-
Gelatina: 0 (no
contiene nada de triptófano)
-
Ejemplo de
combinación: hígado (79)+soja (67): la media es 73, pero el valor
biológico es 92
Como vemos la
combinación de dos alimentos da un valor biológico superior al de cada
uno de ellos y a la media de la suma de los dos. En este caso hemos
combinado hígado y soja. Pero lo normal es combinar una legumbre como la
soja, o carne, pescado o huevos, con cereales.
El
déficit de aminoácidos esenciales afecta mucho más a los cachorros,
jóvenes en crecimiento y hembras gestantes o en lactación que a los
adultos.
Puesto que sólo asimilamos aminoácidos y no la proteína completa, es
decir: los aminoácidos de la proteína, el organismo no puede distinguir
si estos aminoácidos provienen de proteínas de origen animal o vegetal o
si el alimento es “natural” o “comercial”.
Comparando los tipos de proteínas podemos señalar:
-
Las proteínas de
origen animal son moléculas mucho más grandes y complejas, por lo
que contienen mayor cantidad y diversidad de aminoácidos. En
general, su valor biológico es mayor que las de origen vegetal. Como
contrapartida son más difíciles de digerir, puesto que hay que
romper mayor número de enlaces entre aminoácidos.
-
Combinando
adecuadamente las proteínas vegetales (legumbres con cereales, o
cereales o legumbres con lácteos o huevos o carne o pescado) se
puede obtener un conjunto de aminoácidos equilibrado con más valor
biológico que cada una de las partes independientemente considerada
y que la media: aquí 2 + 2 no es igual a cuatro. Por ejemplo, las
proteínas del arroz contienen todos los aminoácidos esenciales, pero
son escasas en lisina. Si las combinamos con lentejas o garbanzos,
abundantes en lisina, la calidad biológica y aporte proteico
resultante es mayor que el de la mayoría de los productos de origen
animal. Si combinamos soja con cualquier tipo de carne o pescado, el
producto resultante equivaldrá casi al valor biológico del huevo: el
alimento considerado por su valor biológico el referente máximo.
-
Así pues, las
proteínas de los cereales son en general rigurosamente deficientes
en lisina, mientras que las de las leguminosas lo son en aminoácidos
azufrados (metionina y cisteína) Las proteínas animales tienen en
general composiciones más próximas a la considerada ideal.
Otro punto muy
interesante a considerar es el de la cantidad de proteínas necesarias en
una buena dieta canina. En principio cuanto mayor es el valor biológico
de una proteína, menor cantidad de ella es necesaria en la dieta. Me
explico: el perro necesita aproximadamente entre un gramo de proteína de
calidad (de alto valor biológico) por kilogramo de peso, a algo más de
tres gramos cuando la proteína es de baja calidad. Es necesario un poco
más (muy poco) en situaciones críticas, embarazo, crecimiento,
temperaturas extremas, exceso de ejercicio, etc., y un poco menor en
perros sedentarios. En estos casos se cumple la máxima que dice: “Más no
es mejor”. El exceso de proteínas, aparte de que hace trabajar
excesivamente los sistemas de eliminación del organismo, se convierte en
energía, haciendo la misma labor que los carbohidratos y las grasas.
Valor relativo de varias fuentes
de proteínas indispensables para mantener las constantes de nitrógeno en
el cuerpo del perro adulto
|
TIPO DE PROTEÍNA |
PROTEÍNA REQUERIDA POR KILO DE
PESO EN GRAMOS AL DÍA |
|
|
Albúmina *
(hervida)
Caseína ** +
3% de metionina
Harina de
pescado
Gluten de
trigo + lisina
Caseína **
Carne de
músculo magra
Harina de
cacahuete
Gluten de
trigo sin enriquecer |
1,25
1,25
1,36
1,56
1,60
1,60
2,20
3,10 |
|
|
* La albúmina
o clara de huevo es la única proteína libre |
|
** Proteína de
origen lácteo |
Es raro un alimento comercial que no contenga por lo menos un 20% de
proteínas. Realmente está muy bien que el etiquetado nos diga la
cantidad de proteínas, “pero lo deseable sería que nos dijeran la
cantidad de proteínas de alto valor biológico que contienen por cada
cien gramos”. Teniendo esta información en la mayoría de los casos,
bastaría con un 18% de proteínas con las cuales repararíamos los tejidos
desgastados y tendríamos la posibilidad de crear otros nuevos en los
casos de crecimiento, musculación, etc. Así pues hay que “enriquecer”,
dar calidad, o aumentar el valor biológico de las proteínas que toman
nuestros perros, antes que aumentar su cantidad.
Análisis fiables de
los principales productos comerciales nos muestran que la cantidad de
aminoácidos esenciales es correcta, aunque se detecta una ligera
deficiencia del aminoácido esencial lisina. En este caso es conveniente
añadir una fuente cárnica, de pescado o de huevo adicional de lisina
para enriquecer y equilibrar los alimentos de los animales de compañía.
DESEQUILIBRIOS PROTÉICOS
Como mencionábamos antes, normalmente se tiende a dar una cantidad
excesiva de proteínas en la alimentación canina sin tener en cuenta que
hay que buscar más la calidad que la cantidad. De un consumo excesivo de
proteínas puede resultar daños renales, obesidad e incluso una
aceleración del envejecimiento.
Por otra parte la aportación insuficiente puede dar lugar a crecimientos
reducidos o retardados en los cachorros, peso insuficiente, menor
actividad, colores de pelo y pigmentaciones que no alcanzan su
intensidad total y una menor producción de leche en las perras
lactantes.
Estas deficiencias proteicas pueden deberse a:
· Cantidad inadecuada de alimentos.
· Poca calidad o falta de digestibilidad.
· Utilización de las reservas de proteínas como elemento energético en
sustitución de las grasas y de los hidratos de carbono.
· Poca cantidad de proteínas en la comida.
· Dificultades para absorber o digerir esa proteína.
· Enfermedades
PUNTOS
·
Las proteínas son
elementos plásticos, estructurales y reparadores.
·
Forman las enzimas,
hormonas, anticuerpos, etc.
·
Cuatro kilo-calorías por gramo.
·
A más masa
muscular más necesidad de proteínas ¡ojo con los perros que hacen mucho
ejercicio!
Recomendaciones en nutrición del esfuerzo:
·
Acercarse a los dos gramos de proteína de calidad por kilo de peso al
día.
·
La
cantidad de proteína debe ser superior al 20 %, con preferencia de
origen animal.
LÍPIDOS: ACEITES Y GRASAS
GENERALIDADES
Son
necesarias en la dieta por cuatro causas fundamentalmente:
1.- Para mejorar la palatividad.
2.- Para mejorar la absorción de las vitaminas liposolubles.
3.- Como fuente de ácidos grasos esenciales.
4.- Como medio de obtener energía
Las grasas proporcionan más del doble de calorías que las proteínas o
los hidratos de carbono. Representan el ingrediente más caro del
alimento.
Los perros, como todos los carnívoros, pueden usar de manera muy
eficiente cualquier fuente de grasas o aceites, sean estos de origen
animal o vegetal. La excepción la constituyen algunas grasas muy
hidrogenadas, como el aceite de coco.
Se ha experimentado con porcentajes de grasa de hasta el 40% sin que el
animal haya experimentado ningún tipo de anomalía. No obstante la
cantidad recomendada es del 5 al 20% de grasas en la dieta.
DEFINICIÓN DE GRASAS Y ACEITES
1.-
Grasas: La mayoría son sólidas a temperatura ambiente. Constituyen los
llamados ácidos grasos saturados. Que un ácido graso sea considerado
saturado significa solamente que todos los átomos de carbono están
llenos de átomos de hidrógeno.
2.- Aceites: Líquidos a temperatura ambiente. Tienen todavía espacio en
sus átomos de carbono para más átomos de hidrógeno. Otro tipo de grasas
insaturadas son las polinsaturadas que todavía contienen más cantidad de
espacio libre, son las grasas que pueden bajar los niveles de colesterol
en el cuerpo: los aceites de oliva y girasol son ricos en grasas
insaturadas, pero el más efectivo es el aceite de prímula. Todos los
ácidos grasos esenciales son polinsaturados.
Conviene recordar que se confunde al colesterol con una grasa cuando en
realidad es un alcohol esteroide.
ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES
La esencialidad de los
ácidos grasos viene dada por la incapacidad del cuerpo de obtenerlos a
partir de precursores. El único ácido graso esencial para el perro es el
linoléico (Omega-6 o gamma linoléico), que está presente en la mayoría
de los aceites vegetales, excepto en el de coco, y en menor cantidad en
grasas de procedencia animal.
El ácido linolénico, esencial para el hombre, no es esencial para el
perro. Lo sintetiza a partir del linoléico. Lo mismo pasa con el
araquidónico.
No obstante es conveniente proporcionar en la alimentación el ácido
linolénico y el araquidónico para descargar al organismo del esfuerzo de
formarlos.
Los alimentos deberían contener por lo menos un 1 ó 2 % de ácidos grasos
esenciales en la dieta.
DEFICIENCIAS
Las deficiencias de
ácido linoléico pueden reducir la capacidad reproductora, a conducir a
anormalidades neonatales y hasta a la muerte. También a alteraciones en
la piel y el pelo, aunque la mayoría de dichas alteraciones se deben a
parásitos externos o internos y a una mala curación de las heridas.
Si el pienso seco no lleva suficientes antioxidantes los ácidos grasos
pueden oxidarse, perdiendo su valor nutritivo, así mismo la oxidación se
acelera con las temperaturas altas y con la humedad.
Los excesos también resultan perjudiciales, los animales pierden el
apetito, se deprimen y aletargan y padecen estados febriles.
PUNTOS
·
El
exceso de ácidos grasos polinsaturados provoca unos requerimientos más
grandes de la antioxidante vitamina E.
·
El
único ácido graso esencial para el perro es el ácido linoléico. Se puede
añadir un pequeño suplementos de aceite vegetal (menos aceite de coco)
·
Nueve kilo-calorías por gramo
·
Ayuda en el mantenimiento de la temperatura corporal.
·
Coopera en el funcionamiento del sistema hormonal.
·
Y
a la función inmune
·
A
la transmisión nerviosa
·
También a la reparación celular
HIDRATOS DE CARBONO
El perro no tiene en
teoría necesidad de hidratos de carbono, en estado natural los cánidos
no los ingieren prácticamente, pero dado que durante milenios los perros
han sido alimentados con sobras de comida humana que contenían
primordialmente estos elementos, y de que la comida comercial los
contiene en gran cantidad, no tiene sentido práctico discutir sobre esa
circunstancia. Los hidratos de carbono proporcionan energía e influyen
fuertemente en la función gastrointestinal. Crudos no pueden ser
digeridos, pero cocidos ven incrementada su digestibilidad hasta el 74 %
y extrusionados en más de un 90-94 %. Los cereales son la principal
fuente de hidratos en la comida para perros y hay hidratos en todas las
comidas industriales para perros. El perro, como sucede a todos los
carnívoros y omnívoros de estomago simple, no está capacitado para
digerir los granos de los cereales y de las leguminosas tal como lo
hacen los herbívoros de estómago compuesto y las aves. Las técnicas de
molido y cocido, extrusión, etc., abren nuevas posibilidades de
alimentación correcta para nuestros perros.
Estas técnicas
debilitan las paredes celulares de los hidratos de carbono y de las
proteínas y eliminan las uniones pépticas de los aminoácidos haciéndolos
en el primer caso totalmente asimilables por el organismo del perro y en
el segundo facilitando extraordinariamente su digestión. Es el mismo
proceso que nos aplicamos a nosotros mismos, que tampoco podemos
asimilar los granos de ningún tipo sin manipulación previa. Esta
manipulación es puramente mecánica, no química. Los procesos químicos
permanecen inalterados, aunque se ven facilitados por la acción
mecánica.
Se
pueden clasificar en dos grupos:
1.-
Solubles: son aquellos que
el perro puede digerir y transformar en energía. No obstante el perro
puede mantener su índice glucémico sin aportación de alimentos glúcidos
gracias a su facilidad para sustituirlos por determinados aminoácidos y
por la grasa.
2.- Insolubles: no proporcionan energía ni son digeribles. Son conocidos
con el nombre de fibra. Reducen la necesidad energética del alimento.
La fibra de la dieta es una materia vegetal formada por varias formas de
hidratos de carbono, como la celulosa, la hemicelulosa, la pectina, los
mucílagos también las gomas vegetales. La lignina es el único
constituyente no-glúcido de la fibra. Las fibras no se pueden degradar
para su absorción en el intestino delgado. El exceso de fibra puede
afectar la asimilación de ciertos minerales y vitaminas.
PUNTOS
·
Junto a las proteínas y grasas constituye otro de los principios
inmediatos.
·
Cuatro kilo-calorías por gramo.
Se dividen en:
·
Simples, de bajo índice glucémico. El más principal es la lactosa, que
tiene cierta importancia para el cachorro. La capacidad del perro para
digerirla es limitada, en especial el perro adulto por deficiencia de la
enzima lactasa.
·
Compuestos: alto índice glucémico. El principal es el almidón. El
almidón no es digerible en crudo para el perro (ni para el hombre).
Cocido y, sobre todo, extrusionado, constituye una fuente de
alimentación importante para el perro.
El exceso de glucosa se almacena en:
·
El
músculo.
·
El
hígado.
La
glucosa en sangre está regulada por la hormona insulina.
ALIMENTOS NO CALÓRICOS
AGUA
Es,
con mucho, el nutriente más importante. Todos los seres vivos dependen
del agua para sus procesos vitales. Puede sobrevivirse perdiendo
prácticamente todas las reservas de grasas, de glucógeno, la mitad de
las proteínas y otro tanto del peso total, sin embargo la disminución de
un 15 % del agua total, es la muerte segura. El cuerpo de un perro
adulto se compone de aproximadamente un 60 % de agua. En un cachorro
recién nacido el porcentaje es de un 85 %.
En condiciones patológicas o de tensión tales como diarreas, ejercicio
extremo, temperatura ambiente exagerada, lactación, etc., aumentan
espectacularmente las necesidades de este elemento.
Después del oxígeno, el agua es el elemento más importante en la
alimentación. Es esencial para regular la temperatura corporal, lubrica
los tejidos y actúa como medio fluido para el transporte de los sistemas
linfáticos y sanguíneos. La adicción de agua aumenta la resistencia
durante el ejercicio. Por otra parte los perros que toman agua durante
el trabajo pierden menos peso que los que no la reciben.
Se obtiene por:
1.- Ingestión directa.
2.- Una pequeña parte, por metabolización a partir de las grasas y de
los hidratos de carbono.
La piel actúa como receptor de agua en una cantidad aproximadamente
igual a la del resto del cuerpo. La ingestión de agua y la de alimentos
está fuertemente relacionada, a menor ingestión de agua se produce una
menor toma de alimentos, con una repercusión directa sobre el
crecimiento y el aumento de peso.
La temperatura del cuerpo se regula en el perro de una manera que
difiere totalmente de la del ser humano. En el hombre la sudoración
produce una evaporación que enfría su epidermis. El perro no se refresca
de esa manera, porque el perro no suda. El perro se refrigera por medio
de la evaporación del agua en sus conductos respiratorios por medio de
sus fosas nasales. También pierde algo de calor por convección a través
de la piel (y por conducción y radiación).
Algunas enfermedades pueden tener transmisión directa por medio del
agua, como la leptospirosis. Es demostrado que se dan casos de infección
con L. canícola por nadar en aguas contaminadas. El agua puede contener
bacterias, substancias químicas, virus, nitritos, nitratos, cloro
concentrado, metales pesados...Todo esto puede producir diarreas,
trastornos del metabolismo e incluso la muerte.
Es de desear que la calidad del agua sea similar para el hombre y el
perro. Debe tomarse fresca, no demasiado fría, eso es lo más
conveniente. Demasiado fría puede producir contracciones intestinales y
diarreas.
PUNTOS
·
Es el nutriente más
importante del organismo. Dos tercios del cuerpo son agua.
·
Necesario para el
equilibrio homeostático y para todas las actividades de la vida.
·
A
menos edad es necesaria más cantidad más cantidad de agua, a más masa
corporal también es necesario más ingestión de agua.
Necesidades:
·
Sedentarismo: 1,5
litros al día para el perro promedio.
·
Perro atleta: 2 a 2,5
litros de agua al día
·
Estas
necesidades varían en función de diferentes factores, como el calor, la
braquicefalia y prognatismo, la obesidad, etc.
Hidratación durante el ejercicio prolongado o con mucha temperatura:
·
Antes del ejercicio.
·
Durante el ejercicio
·
Después del ejercicio.
VITAMINAS
Las vitaminas son
elementos orgánicos esenciales para el funcionamiento de los procesos
metabólicos del organismo, tal como pasa con los minerales, son
esenciales para la vida.
Esbozando un principio de organización los podríamos dividir en
hidrosolubles y liposolubles según se disuelvan en agua o en aceite.
No tienen la misión de proporcionar energía. Son moléculas reguladoras
de una amplia serie de funciones fisiológicas.
Se le atribuyen una serie de cualidades terapéuticas, muchas veces
infundadas, generalmente están sobrevaloradas por campañas publicitarias
que han provocado una moda de suplementación que muchas veces conducen a
hipervitaminosis, tan peligrosas como las insuficiencias. Por el
contrario las carencias son raras y sólo se dan en alimentaciones
caseras cocidas o crudas o en productos comerciales de muy baja calidad.
Las hipervitaminosis se producen siempre con las vitaminas liposolubles,
el exceso de las hidrosolubles se elimina con la orina.
Se
distinguen porque:
1.- Son sustancias
orgánicas.
2.- Sus necesidades diarias son mínimas, se miden en miligramos o
microgramos.
Vitaminas liposolubles.
Vitamina A (retinol): tiene
como principal misión mejorar la visión y el crecimiento óseo en los
animales jóvenes, regularizando también el sistema nervioso y mejorando
la resistencia a las enfermedades. El perro, lo mismo que muchos
mamíferos, tiene la cualidad de sintetizarla a partir de precursores y
convertirla en vitamina A activa. De los carotenoides, de los cuales el
betacaroteno es el más importante, son desdoblados por una enzima
dioxigenasa en la mucosa intestinal, generando retinol (vitamina A).
Se observa pocas carencias de esta vitamina en el perro. Su
insuficiencia puede producir alteraciones en la reproducción,
conjuntivitis, ceguera nocturna y mala calidad del pelo. El exceso:
anorexia y pérdida de peso. Se necesitan aproximadamente 5.000 U.I.
Vitamina D (calciferol): mejora el equilibrio del metabolismo
fosfocálcico y la absorción de calcio. El perro tiene la cualidad de
sintetizar la vitamina D3 cuando la piel se expone a los rayos
ultravioletas del sol, debido a lo cual sus necesidades suelen ser
pequeñas. Se ha demostrado que el perro no tiene capacidad para
sintetizar por si mismo las cantidades necesarias de esta vitamina. Su
carencia produce problemas óseos, su exceso anorexia. Dosis diarias de
500 U.I.
Vitamina E (tocoferol): Antioxidante y protector ante las patologías
musculares del esfuerzo. Actúa como antioxidante neutralizando los
radicales libres, la vitamina E y el selenio actúan de manera sinérgica.
Su carencia se ha asociado a degeneración muscular, problemas
reproductivos, degeneración retiniana y alteraciones en la respuesta
inmunológica. Excesivas dosis producen anorexia. Cincuenta miligramos
por kilo de peso.
Vitamina K: sintetiza los factores de coagulación. Se incluyen un grupo
de compuestos denominados quinasas. Sintetizan la protrombina y es
necesaria para la coagulación sanguínea normal. No se ha observado
carencia de ella en los perros. Niveles excesivos son peligrosos.
Vitaminas hidrosolubles.
En el perro principalmente las del grupo B. El organismo tolera
cualquier exceso de estas vitaminas sin menoscabo para su salud.
Intervienen en la utilización de los alimentos y en la producción de
energía por el organismo.
Vitamina B1 (tiamina): indispensable para el metabolismo de los glúcidos
y la función nerviosa.
Es necesaria para la utilización de los hidratos de carbono para obtener
energía y en su conversión en grasas y ciertos aminoácidos.
Su deficiencia afecta significativamente el funcionamiento del sistema
nervioso central debido a la dependencia de los hidratos de carbono para
la obtención de energía. Es una vitamina muy sensible al calor y por lo
tanto fácilmente destruible en los alimentos procesados. Su deficiencia
en perros es muy escasa y se debe casi siempre a la presencia de
factores antitiamina en el alimento. Su deficiencia produce anorexia,
parálisis, vómitos, alteración de los reflejos, postración o
convulsiones, se necesita un MG/Kg. No es tóxica a ningún nivel.
Vitamina B2 (riboflavina): es la responsable de que cuando la tomemos,
sea sola o asociada haga que la orina tenga un tinte amarillento y un
peculiar olor. No es demasiado sensible al calor pero sí a la luz. Es
necesaria para liberar las coenzimas necesarias para producir energía a
partir de los hidratos de carbono, lípidos y proteínas. Su insuficiencia
altera la calidad cutánea, son aconsejables las tomas diarias de 2,2
miligramos por kilo de peso. Su exceso se elimina con la orina.
Interviene en la calidad de la función nerviosa.
Vitamina B3, niacina, ácido nicotínico, factor PP o vitamina
antipelagrosa: los perros pueden sintetizarla a partir del aminoácido
triptófano. Abunda, por tanto, en carnes, leche y pescado. Forma parte
determinadas coenzimas que actúan con enzimas en los procesos de
oxidación de glúcidos y prótidos y en la respiración celular. Es un
vasodilatador que mejora la circulación sanguínea y participa en el
mantenimiento fisiológico del sistema nervioso, la piel, la lengua y el
sistema digestivo. No es tóxica.
Vitamina B6 (piridoxina): es necesaria para el metabolismo de los
aminoácidos y en menor grado interviene en los de la glucosa y los
ácidos grasos. La carencia de esta vitamina produce convulsiones y
anemia. Como todas las vitaminas de grupo B su exceso no es tóxico. Un
miligramo por kilo.
Ácido fólico (en forma sintética) o folato (en forma natural):
indispensable para el metabolismo de las proteínas y la síntesis de la
hemoglobina. En casos de deficiencia de esta vitamina disminuye el
crecimiento y la maduración celular, esto se manifiesta clínicamente con
la aparición de anemias. Es indispensable en la dieta de la perra
gestante para prevenir malformaciones en la columna vertebral y en el
cerebro. Es tres veces más asimilable en su forma sintética (ácido
fólico) que en su forma natural (folato). Cero dieciocho miligramos por
kilogramo de peso. No es tóxica.
Vitamina B12 (cianocobalamina): metabolismo de las proteínas y síntesis
de la hemoglobina. Es la única vitamina que contiene un oligoelemento.
Su deficiencia da lugar a anemias. Sólo se encuentra en alimentos de
origen animal. A diferencia de otras vitaminas hidrosolubles el
organismo puede almacenarla, son necesarias 0,02 MG/kg., al día. Sólo en
experimentos de laboratorio se ha conseguido que produzca anemias, el
organismo soporta cualquier dosis máxima.
Ácido pantoténico: integridad de los tejidos. Se encuentra presente en
todos los tejidos del cuerpo, interviene en numerosos aspectos de la
metabolización de los hidratos de carbono, lípidos y proteínas. Su
deficiencia es extremadamente rara. Su falta provoca convulsiones,
gastritis, enteritis y anorexia. No existen datos sobre su toxicidad.
Vitamina H (biotina): integridad de la piel. Interviene en el
metabolismo de los glúcidos, de los lípidos y de las proteínas. La yema
del huevo la contiene en gran cantidad, pero la clara la destruye por
medio de la avidina. Es por eso que es necesaria la cocción del huevo
para su completa asimilación. Es indispensable para que no aparezcan
problemas cutáneos, debilidad, diarrea, parálisis y anorexia. Dosis
aconsejables de 0,1 miligramo por kilo de peso y día. Ninguna toxicidad.
Vitamina B4 (colina): metabolismo de los lípidos. Mejora los sistemas
inmunológicos. Es una precursora de la acetilcolina, un neurotransmisor,
es necesaria pera el transporte de los ácidos grasos hacia el interior
de las células. Su falta produce desajustes metabólicos. Mil doscientos
MG/kg., día. El exceso provoca diarreas.
Vitamina C (ácido ascórbico): al contrario de lo que sucede con el
hombre prácticamente todos los animales pueden sintetizar el ácido
ascórbico, por lo que su ingestión exógena es innecesaria a niveles de
salud. No obstante estuvo de moda entre algunos criadores,
principalmente ingleses, aplicarlo a sus perros cachorros debido al
factor favorable que ejerce esta vitamina para la hidroxilación de los
aminoácidos prolina y lisina en el proceso de la formación del colágeno.
El colágeno es el principal constituyente de los tejidos conjuntivos,
osteoides y de la dentina. Se le
puede asociar a producir beneficios en procesos de cicatrización de
heridas y, con dudas, como ayuda ergogénica. No es necesaria para el
perro, pero su exceso no es tóxico.
ANTIVITAMINAS
Existen una serie de sustancias que impiden la utilización total de
determinadas vitaminas.
Son las tiaminasas, la avidina, y el dicumarol:
· Tiaminasa: es una enzima que está presente en las vísceras crudas de
los pescados. Destruye la Vit. B1 (tiamina).
· Avidina: alojada en la clara cruda de los huevos. Impide la absorción
de la biotina, se desactiva con el calor. De todas maneras cuando se
toma el huevo crudo entero la riqueza de biotina de la yema compensa la
perdida que produce la avidina de la clara.
· Dicumarol y similares: preparados que se utilizan en los raticidas,
impiden la síntesis de la Vit. K, en el hígado. Sólo se ingieren por
accidente.
MINERALES Y
OLIGOELEMENTOS
Los minerales son
elementos inorgánicos esenciales para el funcionamiento de los procesos
metabólicos del organismo, como sucede con las vitaminas son esenciales
para la vida, a pesar de ello no superan el 4 % del peso del organismo
animal.
Un esquema de clasificación los dividiría en macroelementos y
microelementos u oligoelementos según se encuentren en cantidades más o
menos apreciables.
Los minerales no deben considerarse individualmente sino como grupo por
las interacciones que hay entre ellos. La cantidad de cada mineral
consumido contribuye a la absorción del resto.
MINERALES
Calcio y fósforo: el calcio
y el fósforo son macroelementos necesarios para la formación y el
mantenimiento del esqueleto. Intervienen en una amplia gama de
reacciones metabólicas. Las investigaciones efectuadas demuestran que no
son necesarias cantidades muy elevadas de calcio en la dieta.
En la actualidad las deficiencias de calcio y de fósforo en la dieta son
inusuales debido a la alimentación con alimentos industriales muy
equilibrados. Las dietas formadas por carne o tejidos orgánicos producen
carencias de calcio. Las carencias de fósforo se suelen producir por un
exceso de calcio.
Magnesio: no se ha observado deficiencias de magnesio en perros. Está
presente el huesos y tejidos blandos, su deficiencia ocasiona debilidad
muscular, ataxia y, finalmente, convulsiones.
Azufre: es necesario para la síntesis del sulfato de condroitina y la
heparina, un anticoagulante.
ELECTROLÍTOS
Sodio: las
necesidades de sodio se deben principalmente a las pérdidas diarias de
este elemento por el organismo. En fase de mantenimiento las cantidades
son muy bajas, no es así cuando el perro hace ejercicio. Parece que el
perro es muy resistente al aumento de la hipertensión por ingesta de
sal, el exceso se resuelve con una mayor excreción de orina y agua,
junto con un aumento de la sed y el lógico consumo de la misma.
Potasio: el potasio es el principal catión presente en el líquido
intracelular. Un tercio del potasio celular está unido a las proteínas,
el resto se encuentra ionizado. El potasio ionizado intracelular
proporciona la presión osmótica indispensable para numerosas reacciones
enzimáticas. La pequeñísima cantidad de potasio presente en el líquido
extracelular contribuye a la transmisión de los impulsos nerviosos y a
la contracción de las fibras musculares. Prácticamente todos los
alimentos contienen potasio.
Cloro: el ión cloro representa dos tercios aproximadamente del total de
los aniones presentes en el líquido extracelular. La cantidad de cloro
ingerida por los animales va en paralelo con la de sodio. No se han
comprobado deficiencias en los perros, excepto en casos de diarreas, si
el perro no orina se puede producir su concentración.
MICROELEMENTOS U
OLIGOELEMENTOS
Manganeso: no se han
descrito deficiencias de manganeso en los perros. Actúa como componente
de diversas enzimas.
Cobre: es necesario en el organismo para la absorción y el transporte
del hierro, formación de la hemoglobina y funcionamiento del sistema
enzimático.
Zinc: junto con el hierro es el microelemento más abundante en el
organismo. Es importante para el metabolismo normal de los hidratos de
carbono, lípidos, proteínas, ácidos nucleicos y para el mantenimiento de
la integridad de la epidermis, del sentido del gusto y del sistema
inmunológico.
Selenio: protege las membranas celulares de las lesiones oxidativas.
Debido a la abundancia de selenio en los alimentos nunca representan
problemas en los perros. Su ingesta excesiva es tóxica.
Yodo: es indispensable para que la glándula tiroides sintetice las
hormonas
PROCESO DIGESTIVO
El aparato digestivo
puede presentar múltiples variantes morfológicas; pero el proceso
digestivo es el mismo en todos los animales: transformar los glúcidos,
lípidos y proteínas en unidades más sencillas, por medio de enzimas
digestivos.
Boca
La digestión
comienza en la boca. El perro tiene variaciones en su dentadura que
difieren de la de los carnívoros estrictos, los molares, situados por
detrás de las muelas carniceras, ofrecen superficies de masticación en
vez de los filos cortantes que tienen las de los carnívoros puros.
Incluso las muelas carniceras inferiores tienen una parte anterior más o
menos cortante y otra posterior no cortante. Esto indica que en su dieta
se pueden incluir alimentos vegetales de más difícil asimilación,
insalivación y predigestión en la cavidad oral que la carne y que por lo
tanto necesitan masticación previa. No obstante esta masticación casi no
existe, limitándose el perro a poco más que trocear los alimentos antes
de deglutirlos. A eso se añade la limitada capacidad que tiene la saliva
del perro de producir amilasa. Esta es la razón por la que los almidones
llegan al duodeno, la primera parte del intestino delgado, casi enteros.
A través de la faringe, que es un tubo muscular que comunica el aparato
digestivo con el respiratorio, pasa al esófago.
Esófago
Para que las vías respiratorias permanezcan cerradas durante la
deglución, se forma en la faringe un repliegue, llamado epiglotis, que
obstruye la glotis. De esta forma se impide que el alimento se
introduzca en el sistema respiratorio.
En el esófago se producen contracciones abdominales que forman el bolo
alimenticio y lo empujan hacia el estómago. La capa mucosa del esófago
secreta un moco que contribuye a la lubricación del bolo alimenticio.
Estómago
Actúa como un depósito
de los alimentos. Constituye una dilatación del tubo digestivo, donde se
almacenan los alimentos durante un tiempo para que pasen al intestino en
un estado de digestión avanzado. En él se inicia la digestión de las
proteínas.
El estómago se compone de:
1.- Región cardíaca,
que limita con el esófago mediante un esfínter llamado cardias.
2.-
Una región media,
llamada cuerpo.
3.-
Región pilórica
que comunica con el intestino a través del esfínter pilórico.
El
estómago es musculoso, por lo que gracias a sus contracciones, se
completa la acción mecánica. Además en él se realiza parte de la
digestión química, gracias a la acción del jugo gástrico, segregado por
las glándulas de las paredes.
En general, después de permanecer en el estómago el
tiempo necesario, los alimentos forman una papilla, llamada quimo, que
pasará poco a poco al intestino.
El estómago está situado detrás de la parrilla costal y a la izquierda
de la línea distal. Su volumen es grande, de hasta ocho litros, debido
al régimen predominantemente carnívoro del perro y en caso necesario se
puede distender notablemente llegando a alcanzar hasta la quinta
vértebra lumbar.
Al llegar al
estómago se desactivan los procesos de metabolización de los hidratos,
quedan en suspenso y se inicia la digestión de las proteínas mediante la
mezcla de los jugos gástricos y de la pepsina. Así pues la digestión de
los carbohidratos se suspende temporalmente mientras se inicia la de las
proteínas. Los jugos gástricos no tienen enzimas que actúen sobre los
hidratos de carbono y las enzimas de la saliva, como hemos dicho antes,
tienen poco tiempo de actuar, si es que actúan, en el perro.
El ácido clorhídrico es uno de los componentes de los jugos gástricos
que segrega el estómago durante la ingestión de los alimentos.
Simplemente el olor a comida o el verla aumentan las secreciones
gástricas que hacen que se produzca la pepsina. Dos enzimas: la renina y
la pepsina rompen las células gigantes para convertirlas en compuestos
más simples. Si no se produce suficiente ácido clorhídrico la
asimilación de los aminoácidos es incompleta, también la asimilación del
hierro, calcio, vitamina B12 y otros nutrientes que necesitan de la
optimización del pH que controla el ácido clorhídrico.
Así mismo la acción conjunta de las enzimas digestivas y del ácido
clorhídrico actúan como eficaces destructores de microorganismos que
penetran en el sistema digestivo junto a los alimentos.
Las proteínas no se utilizan como tales sino después de su partición en
aminoácidos liberados. Utilizando la digestión o hidrolización,
absorción y metabolización se descomponen en aminoácidos libres
y cadenas cortas de péptidos,
y después de traspasar
la pared intestinal
forman las proteínas propias de cada organismo, es decir: se forman los
tejidos propios del cuerpo del perro en
lo que se denomina "circulación entero-hepática". Los aminoácidos,
pues, se transforman en otros aminoácidos según las necesidades, con
excepción de los esenciales que se obtienen siempre por vía exógena,
pasando nuevamente al torrente circulatorio a partir de donde se vuelven
a distribuir hacia órganos y tejidos para formar cada una de las
proteínas que demanda el organismo en ese momento para sustituir las
consumidas durante el ciclo vital.
Desde allí el píloro impulsa el bolo alimenticio hasta el duodeno, la
primera parte del intestino delgado.
Intestino
El intestino se
compone de tres partes:
1.- Intestino
delgado:
En ellos se
realizan dos funciones distintas:
a) La digestión química total de los alimentos.
b) La absorción de éstos.
2.- Intestino
grueso:
Se halla separado del
intestino delgado por la válvula ileocecal.
Su mucosa presenta unos repliegues transversales, que le dan un aspecto
característico. Las glándulas que tapizan la mucosa segregan mucus.
A lo largo del intestino se absorbe una gran cantidad de agua, por lo
que a medida que se acercan al tramo final, transportados por los
movimientos peristálticos, van espesándose. Estos productos se
expulsarán al exterior en el proceso denominado egestión o defecación.
Entre los productos residuales se encuentran las paredes celulósicas de
los vegetales, a cuyas expensas viven una serie de bacterias saprofitas
simbiontes (flora intestinal), que producen fermentaciones con
desprendimiento de gases. También producen algunas sustancias útiles
para el organismo, como la vitamina K.
3.- Glándulas
anejas:
El
páncreas es una glándula mixta, porque segrega hormonas (componente
endocrino), y jugo pancreático (componente exocrino). La
regulación de la secreción de los jugos pancreáticos es controlada casi
completamente por dos hormonas: secretina y pancreasimina. Estas son
secretadas por las células que se encuentran en las paredes del
intestino delgado. Otra función importante del páncreas es la de
secretar la hormona insulina en el torrente sanguíneo para controlar los
niveles de azúcar en la sangre.
La misión del hígado es
fundamentalmente metabólica, pero contribuye a la digestión mediante la
bilis. Ésta se almacena en la vesícula biliar. Desempeña un papel
importante en la digestión de las grasas, ya que contribuye a dividir
las sustancias grasas en partículas más pequeñas, con lo que se facilita
el ataque de las enzimas lipasas al aumentar la superficie de las gotas
de grasa. Son los pigmentos de la bilis los que le dan a las heces su
color característico.
El
llenado gástrico se efectúa gradualmente controlado por la apertura
secuencial del píloro y el propio control que ejerce el duodeno. El
tránsito continúa por el yeyuno, muy largo como en todos los carnívoros,
después por el ilion, para llegar al ciego.
Pasado el tiempo necesario en el estómago se reanuda el procesado de los
hidratos al inicio del intestino delgado, el duodeno, donde se produce
la parte más importante de la digestión de los hidratos de carbono
mediante la actuación de la amilasa. La amilasa, esta vez la
pancreática, comienza a romper los enlaces, terminado este proceso en el
intestino delgado. Convertidos en glucosa pasan al hígado y los músculos
donde se reservan para su utilización y conversión en energía. Una vez
que el alimento llega al intestino delgado, las enzimas del jugo
pancreático o intestinal actúan sobre los almidones y azúcares. La
enzima pancreática, conocida por amilopsina o amilasa, digiere los
azúcares y los cambia a glucosa (dextrosa). La maltasa cambia (digiere)
la maltosa en glucosa. Esta acción se lleva a cabo sobre las superficies
de las células epiteliales que revisten el intestino. Estas membranas
poseen ciertas enzimas (sucrasa, lactasa, muy escasa esta en el perro,
maltasa y alfadextrina) que actúan sobre la sucrosa, lactosa (azúcar de
leche), maltosa e isomaltosa, respectivamente. El producto final de la
digestión de los hidratos de carbono es mayormente una azúcar simple
(glucosa).
Los procesos físico-químicos a los que se somete a los almidones en los
procesos industriales destruyen las uniones aumentando la superficie
expuesta al ataque de la amilasa. De esta manera aumenta hasta casi 100
veces la eficacia de su digestión. Estos procedimientos solamente
alteran su estructura física sin afectar a sus propiedades químicas. Se
convierten en hiperdigeribles.
Productos finales de
la digestión de los alimentos
|
NUTRIENTE |
ENZIMA |
PRODUCTO FINAL |
|
Hidrato de
carbono |
Amilasa
Lactasa
Sucrasa
Maltasa |
Glucosa
Galactosa
Fructosa
|
|
Proteína |
Dipeptidasa
Aminopeptidasa
Pepsinógeno
Pepsina
Nucleotidasa
Tripsina
Quimotripsina
Carboxipeptidasa
Nucleasa |
Dipéptidos
Aminoácidos
simples |
|
Grasa |
Lipasa
intestinal
Lipasa
pancreática |
Glicerol
Ácidos grasos
libres
Monoglicéridos, diglicéridos |
GESTACIÓN Y
LACTANCIA
La alimentación
adecuada en época reproductiva es indispensable, no sólo para la salud
de los progenitores, sino de la descendencia. Antes de la crianza, tanto
la hembra como el macho deben estar en el mejor estado físico posible,
bien ejercitados y en su peso ideal, en especial la hembra. Si la hembra
está demasiado delgada no tendrá suficientes reservas para abastecer los
requerimientos nutricionales de sus cachorros ni, durante el embarazo,
de los fetos.
Si la futura madre tiene un peso adecuado no es necesario aumentar la
ingestión de alimentos durante las primeras cinco o seis semanas. En la
perra embarazada los fetos son muy pequeños hasta el final de la novena
semana. Menos del 30 % del crecimiento se produce antes de la sexta
semana del embarazo. Como consecuencia de esto las necesidades de
aumentar la alimentación de la madre durante estas seis primeras semanas
son escasas. Las tres cuartas partes del peso y la mitad de la longitud
se alcanzan entre los 40 y 45 días de la gestación. Es por eso que la
nutrición adecuada en cantidad y, sobre todo, en calidad es vital para
asegurar el desarrollo óptimo de los fetos. En este último período del
embarazo se debe aumentar la cantidad de alimento entre un 25 y un 50 %
de su ración normal. El peso máximo no debería aumentar más de un 25 %.
Una perra de tamaño medio de entre 20 y 25 kilos de peso en su estado
normal debería pesar entre 25 y 26 kilos aproximadamente como tope
máximo al final del embarazo.
Como consecuencia del aumento de peso de los fetos se reduce el espacio
abdominal disponible, por lo tanto facilitaría mucho la buena
asimilación de los alimentos de la perra que se dividiera la ingesta
normal de los alimentos entre más sesiones pequeñas.
La glándula mamaria se desarrolla en los últimos cinco días, lo mismo
que la producción de leche. Factores bastantes fiables de que se acerca
el momento del parto son una disminución del apetito que puede llegar
incluso a la negativa total de comer en algunas perras como 12 horas
antes del acontecimiento. Otro factor a tomar en cuenta es una ligera
bajada de la temperatura en ese mismo último período.
Después del parto se produce un período de inapetencia durante las 24
horas siguientes. Inmediatamente al parto se debe proporcionar agua
fresca a la perra en cantidad libre. Es una precaución aconsejable
humedecer los alimentos con agua templada para aumentar su palatividad y
sobre todo ayudar a la hidratación de la madre.
La ingesta del número apropiados de calorías es el concepto más
importante durante la época de lactación; sin una comida suficiente en
cantidad de energía, la producción de leche materna se vería afectada y
en todo caso la madre sufriría una pérdida de peso radical. Los factores
a considerar para calcular el impacto que la alimentación de los
cachorros son: el estado nutricional de la madre y su peso en el momento
del parto y el número de cachorros. Dependiendo de esto último la perra
consumirá dos o tres veces más alimentos que en estado normal.
Se ha discutido sobre la necesidad de administrar hidratos de carbono en
las hembras gestantes y lactantes. Durante estos períodos se produce un
estrés considerable en el metabolismo y las necesidades de glucógeno en
la perra aumentan para poder cubrir el desarrollo de los fetos. Así
mismo durante la etapa de producción de leche es necesaria la producción
extra de glucosa para la sintetización de la lactosa, disacárido propio
de la leche.
Los datos de estos experimentos y los datos empíricos de los criadores
de perros demuestran que las hembras gestantes tienen dos maneras de
tener éxito con sus camadas. Si falta una buena fuente de hidratos de
carbono mueren o nacen muertos seis de cada diez cachorros y la
mortalidad de los supervivientes sigue siendo muy alta.
Así pues hay dos opciones para evitar esto:
1ª.- Aumentar las dosis de hidratos de carbono si la cantidad de
proteínas de la dieta es la considerada normal, es decir, entre el 20 y
el 28 %.
2ª.- Si la cantidad de hidratos en la dieta es baja, hay que aumentar la
cantidad de proteínas hasta el 45-50 %.
En ambos casos se evitaba esa mortalidad mencionada.
Como norma general deberá comer:
·
Durante la primera
semana de lactación: de una a una y media veces más que la ración de
mantenimiento.
·
En la segunda: dos
veces.
·
Tercera y cuarta
semana: entre dos y media y tres.
·
Tras la cuarta semana,
y como la cantidad de leche tomada por los cachorros disminuirá por la
aportación de comida sólida, la cantidad de alimento que ingiere la
perra debe disminuir.
·
La toma de agua es un
factor de suma importancia en esta etapa.
·
A partir de la sexta o
séptima semana el destete de los cachorros será total y se producirá por
lo tanto la retirada de la madre. El día del destete debe dejarse a la
perra en ayunas y en los días sucesivos se reducirá la cantidad de
alimentos hasta alcanzar el nivel normal de mantenimiento, todo esto a
condición de que la salud del animal lo permita.
·
La perdida de peso
durante la lactación no deberá superar el 10 % del peso de la perra.
·
Normalmente no es
necesario ningún tipo de suplementos durante el embarazo y lactación, no
obstante, y para tranquilidad del criador, se puede administrar un buen
complejo vitamínico-mineral. Todo lo anterior sólo es válido si la madre
está consumiendo una dieta comercial de calidad y apropiada para su
estado. La administración de calcio no es necesaria ni para la salud de
la perra ni del desarrollo fetal sano.
ALIMENTACIÓN DE LOS
CACHORROS
La madre produce durante las primeras horas un tipo
especial de leche llamado calostro. Este calostro es de vital
importancia para proporcionar inmunidad a los cachorros, es aportado por
medio de inmunoglobulinas y otros factores que se absorben por medio de
la mucosa intestinal. Una vez absorbido por el organismo protege de una
serie de enfermedades infecciosas.
El calostro se componen en su mayoría de proteínas de gran tamaño que
los cachorros absorben perfectamente intactas, esto no ocurriría si
tuvieran más edad, pues la digestión de estos elementos sería completa
quedando por lo tanto destruida su acción inmunizadora. El período de
tiempo en que los recién nacidos pueden absorber intactas las
inmunoglobulinas del calostro es muy corto, aproximadamente 24 horas.
El calostro va cambiando gradualmente de composición desde las 24 horas
hasta las 72, adaptándose a fin de cubrir las necesidades de los recién
nacidos hasta que alcanza la composición normal de la leche. La
composición del calostro es más baja en proteínas, grasas, etc. que la
de la leche normal.
La composición de la leche de perra es más baja en lactosa que la de
vaca, por lo que no debe utilizarse ésta para sustituirla por la
intolerancia que puede provocar en los cachorros. Así mismo es muy rica
en hierro en comparación a las de otros mamíferos, pareciéndose en esto
a la de las gatas y a algunos marsupiales. Una de las principales
proteínas que se encuentra en la leche de perra es la caseína, con una
elevada capacidad de amalgamación con el calcio.
La taurina es un aminoácido totalmente esencial en los cachorros
lactantes, es por eso que se encuentra en el calostro, en la leche
materna y debe encontrarse en todas las formulaciones de leches
maternizadas comerciales. Los lactantes no pueden sintetizarlo, por lo
que es indispensable su aportación exógena. Estimula la acción inmune y
la producción de la hormona del crecimiento. Fundamentalmente defiende
al organismo de bacterias y virus mediante la protección de la membrana
celular, que actúa como barrera que evita la introducción de los mismos
en el interior de la célula.
La
leche de perra tiene 3,5% de lactosa, la de vaca 4,7% y la de cabra casi
lo mismo: 4,6. Así que es equivalente a la de vaca en lactosa y bastante
más que la de la perra.
Además
la leche de perra tiene 8,1% de proteínas por 3,3 de la cabra (la vaca
igual a la cabra)
También
la leche de perra tiene el doble de grasa que la de cabra y vaca, por lo
tanto es mucho más energética (9,8 por 4,5).
TABLA DE NUTRIENTES
DE VARIOS TIPOS DE LECHE
|
NUTRIENTE |
LECHE DE PERRA |
LECHE DE VACA |
LECHE EN POLVO MÁS AGUA |
LECHE DE CABRA |
|
HUMEDAD |
77,2 |
87,6 |
80 |
87 |
|
MATERIA SECA |
22,8 |
12,4 |
20 |
13 |
|
PROTEÍNA |
8,1 |
3,3 |
5,32 |
3,3 |
|
GRASA |
9,8 |
3,8 |
6,12 |
4,5 |
|
LACTOSA |
3,5 |
4,7 |
7,58 |
4,0 |
|
CALCIO |
0,28 |
0,12 |
0,19 |
0,13 |
|
FÓSFORO |
0,22 |
0,10 |
0,15 |
011 |
|
Energía metabolizable
Kilocalorías por 100 gramos |
126 |
61 |
98 |
65 |
|
Lactosa
MG/Kcal. |
28 |
77 |
77 |
62 |
Los perros no tienen
al nacer capacidad para defenderse del frío, en consecuencia y, aunque
su principal defensa es el calor que irradia la madre, conviene tenerlos
a una temperatura que no sea inferior a 22º. Aunque a la semana ya son
capaces de temblar, hasta por lo menos los quince días deben de tener
una fuente de calor ajena que les provea. Durante las cuatro primeras
semanas tienen que aumentar diariamente de dos a tres gramos de peso por
cada kilo que les corresponda tener de adultos. En estas primeras
semanas de vida el cachorro debe alimentarse a voluntad, al menos cinco
o seis veces al día. Una ingestión insuficiente de alimentos podría
aumentar los riesgos de enfermedades, sobre todo enfriamientos y las
derivadas de ellos. Los ojos se abren aproximadamente a los 15 días,
poco antes o poco después. Los oídos ligeramente más tarde. Los dientes
de leche aparecen entre los 21 y los 35 días del nacimiento.
La alimentación semisólida debe comenzar aproximadamente al mes de edad
y, pocos días después, la sólida. Esta primera alimentación semisólida
se preparará a base de alimentos apropiados comerciales mezclados con
leche maternizada de perra o agua templada. Si se emplea leche, lo ideal
es recurrir a leches maternizadas comerciales, que nos librarán de los
problemas de intolerancia a la lactosa que se producirían con leche de
vaca. Estas leches comerciales suelen tener como base leche de vaca
modificada hasta ser similar a la de las perras. A los dos o tres días
si los perrillos muestran interés por la nueva comida se puede empezar a
darles alimento sólido seco. En cuanto se vea que comen normalmente, y a
condición de que beban agua con normalidad, se les podrá apartar de la
madre. Hasta que no beban agua con fruición la madre tiene que seguir
proveyendo de líquido, sobre todo si la alimentación es seca. Hay que
huir siempre de las fórmulas caseras, a no ser que no haya otro remedio.
PUNTOS
Si los cachorros
quedaran huérfanos o hubiera que apartarlos de la madre prematuramente
convendría tomar las siguientes precauciones:
·
Ambiente cálido al
resguardo de corrientes de aire. Lecho limpio.
·
El sustituto de la
leche debe tener la fórmula ideal, lo correcto es emplear un preparado
comercial.
·
Proporcionarle las
cantidades adecuadas basándonos en las indicaciones del preparado, el
peso del cachorro y la edad.
·
Dividir la
alimentación en cinco o seis comidas diarias, nunca más de seis-siete
horas sin comer.
·
Alimentación con
biberón, o sonda en el primer momento.
·
Limpiar al animal con
un trapo o esponja húmeda y templada, incidiendo sobre todo en el
vientre para sustituir a la labor del lamido de la madre, provocando la
defecación y estimulando el apetito.
·
Empezar con el
alimento semisólido más pronto de lo habitual, a las tres o cuatro
semanas de edad.
·
Cambiar a alimento
seco en cuanto pueda masticar sólido, a condición de que quiera beber
abundante agua.
CACHORROS Y PERROS
JÓVENES EN CRECIMIENTO
Son las etapas más
importantes en el desarrollo de animal. De ella dependen el tamaño final
y la salud del adulto. El perro alcanza su madurez aproximadamente a los
diez meses en las razas medianas, menos edad en las razas pequeñas y más
en las grandes. Ésta es la etapa de máximo crecimiento y la que requiere
más atención por parte del dueño. El crecimiento termina prácticamente a
los dieciocho o veinte meses, aunque algunas zonas, como la cabeza, no
alcanzan su plenitud en algunas razas hasta casi los tres años.
Por suerte hoy no tenemos que emplear fórmulas caseras, engorrosas,
caras e inexactas, a no ser que seamos técnicos en dietética: los
alimentos comerciales tienen preparados especiales para esta etapa
crucial, lo mejor es recurrir a ellos.
La alimentación adecuada mantendrá equilibrado el desarrollo del
esqueleto y del sistema muscular y sostendrá el ritmo de crecimiento
adecuado a cada raza. Una alimentación excesiva podría provocar una
maduración precoz y desequilibrios entre los sistemas óseos y musculares
así como una hiperplasia de las células grasas, lo que se traduciría en
una mayor tendencia a la obesidad en la edad adulta.
La hiperplasia, tanto de las células grasas como, en su caso de las
musculares, es una propiedad de los animales jóvenes. Cuando un animal
está obeso durante el crecimiento aumenta el número de sus células
grasas. Por deducción lógica cuando un adulto se vuelve obeso, sus
células aumentan de tamaño y si lo ha sido de joven contará con mayor
número de células grasas que activar. La presencia de un mayor número de
adipocitos puede producir una mayor tendencia a la adiposidad.
Una excesiva alimentación puede afectar al desarrollo de los huesos,
tanto más cuanto más grande sea el tamaño de la raza.
Al contrario, una alimentación adecuada, pero restringida aumenta las
expectativas de vida.
Una alimentación de libre disposición, “ab limitum”, no es adecuada para
perros en crecimiento por el descontrol que puede producirse al ser los
alimentos comerciales apropiados para esas edades muy palatales y
densas.
El ejercicio regular es otra garantía complementaria de desarrollo
correcto. Correr, nadar... son ejercicios adecuados para mantener activa
la musculatura. Solamente se deben evitar los ejercicios demasiado
prolongados o con pausas insuficientes de descanso entre sesión y sesión
y ejercicios que sobrecarguen el aparato locomotor.
PUNTOS
·
La dieta debe ser lo
más digestible posible, densa en elementos nutritivos y con una fórmula
apropiada para favorecer el crecimiento.
·
Proporcionar dosis
adecuadas en cantidad y calidad para que el perro tenga elementos
suficientes de crecimiento, pero sin favorecer ninguna tendencia al
engorde.
·
Hasta los 5-6 meses
proporcionar al animal tres o cuatro comidas al día, a partir de ahí dos
comidas son suficientes.
·
Intentar que el perro
haga todos los días ejercicio vigoroso y regular.
·
No añadir elementos de
alimentación humana a una dieta comercial equilibrada y apropiada para
el desarrollo.
ALIMENTACIÓN DEL
PERRO ADULTO
Cuando el perro o
perra han llegado a su tamaño y maduración máximos de adulto es cuando
se considera que debe someterse a una dosis de mantenimiento. Estas
circunstancias cambian cuando el animal está bajo un estrés fuerte de
ejercicio o de trabajo y cuando la perra esté embarazada o amamantando.
En esta etapa de la vida, en realidad en todas, la alimentación debe ser
equilibrada y con una formulación adecuada. Deben evitarse los excesos
en calorías. Una falta muy común es considerar mejor una alimentación
excesivamente rica en proteínas que sobrecarga todo el sistema de
eliminación del animal. El ejercicio regular es un requisito
indispensable para mantener la buena salud.
La vida sedentaria produce en el perro enfermedades que parecían propias
hasta hace muy poco tiempo de los seres humanos.
GERIATRÍA
El organismo declina
gradualmente en la capacidad funcional a partir del momento en que el
perro alcanza la madurez, dependiendo esto de múltiples factores que
inciden en que el deterioro de órganos y funciones sigan distintos
ritmos dependiendo del individuo, de la raza y del tipo de vida que haya
llevado el animal. Algunos perros muestran claros signos de vejez a los
siete años de edad, otros permanecen en aparente juventud hasta los doce
años o más, algunos envejecen lentamente, otros de repente de un día
para otro. En cuanto a las razas, también muestran considerables
diferencias en los procesos de envejecimiento, influyendo el tamaño,
entre otros factores. A menos tamaño corresponde normalmente mayor
longevidad y las razas gigantes son las que tienen menores expectativas
de vida larga.
El promedio de vida en cada raza permanecería invariable, tal como marca
su propia genética, sino fuera por factores externos que ejercen efectos
modificadores, tales factores son: higiene, alimentación correcta,
ejercicio adecuado y la oportuna atención sanitaria. La duración media
de la vida de un perro sano puede considerarse de 12-13 años. La edad
máxima que han alcanzado algunos perros con carácter excepcional, podría
aproximarse a los 26-27 años.
El envejecimiento influye en todos los elementos del organismo del
perro. Experimentan cambios los sistemas musculares y esqueléticos, con
disminuciones de fibras musculares y de densidad en la masa ósea. Los
fallos en el sistema cardiovascular son responsables del 30 % de las
muertes de perros viejos, así mismo los fallos en el sistema renal
producen la muerte a una cuarta parte de los perros de edad, la
capacidad de digerir, el descenso de la motilidad del colon influyen en
la metabolización de los alimentos, así como también las modificaciones
negativas en la dentadura con apariciones de placas bacterianas y
pérdidas de dientes, la piel pierde flexibilidad y es menos elástica con
la edad, la tasa metabólica en reposo también disminuye con los años y
lo mismo se puede decir de la agudeza de los sentidos y disminución de
los reflejos. Merecen mención especial los cambios de conducta en los
perros ancianos, la artritis y otros dolores crónicos pueden producir
irritabilidad en animales normalmente cordiales. Uno de los cambios que
más se notan es la tendencia a aumentar los hábitos fijos.
La disminución de requerimientos energéticos por la reducción de la
actividad física puede llegar hasta el 20 %, el resto de los elementos
nutrientes deben ingerirse en las mismas cantidades que en la edad
madura.
PUNTOS
·
Hay que contemplar
alimentar sin compañía a los perros muy ansiosos con la comida, aunque
lo ideal es educarlos adecuadamente. Puede ser una buena medida
alimentar juntos a los perros inapetentes para provocar su instinto
competitivo. Es normal la rapidez al comer en los perros, heredada de su
ancestro: el lobo. Es un tipo de alimentación de tipo competitivo.
·
Aunque hay perros que
pueden se alimentados por el sistema “ab libitum” por su capacidad de
autorregularse, lo normal es distribuir las tomas en una o varias veces
al día, no siendo la menor causa de ello la conveniencia del dueño.
·
La alimentación casera
requiere buenos conocimientos de dietética canina y es antieconómica
cuando se tienen varios perros. Lo más lógico es recurrir a la
alimentación comercial, cada vez más equilibrada, barata y digna de
confianza.
·
La edad, actividad
física, raza, estado gestante o no, temperamento y condiciones
ambientales son los factores que nos sirven de referencia para controlar
la cantidad y la calidad de la alimentación de nuestros perros.
·
Durante la gestación y
lactación no se deben dar complementos de calcio si la alimentación de
la madre consiste en un buen pienso comercial adaptado a sus
circunstancias.
·
Los cachorros
alimentados desde el principio con leche artificial son más susceptibles
a las infecciones por la carencia del calostro.
·
El sostenimiento y
creación de los tejidos musculares en el perro en crecimiento y en el
perro deportista hacen que la cantidad y calidad de las proteínas deba
ser más elevada que la dosis de mantenimiento.
·
La obesidad
hiperplásica se basa en el aumento del número de las células grasa. La
hipertrófica en el tamaño.
·
Estudios totalmente
fiables demuestran que la ingestión aumentada de grasas digeribles
aporta la energía extra necesaria para rendir de manera adecuada en los
ejercicios de resistencia, aumentando la fuerza en el perro que trabaja.
·
En general un tercio
de la alimentación debe suministrarse como tres horas antes de hacer
ejercicio. El resto distribuido en una o dos tomas durante el resto del
día.
·
Los galgos y perros
que hacen esfuerzos rápidos y cortos extraen su energía del metabolismo
anaeróbico de los hidratos de carbono, al contrario de los perros que
trabajan en resistencia. No obstante, los mecanismos para metabolizar
las grasas son muy eficientes y suficientes en el perro en relación con
los del ser humano.
·
Los perros que tienen
que soportar temperaturas inferiores a 15º deben ingerir por lo menos
una cuarta parte más de calorías que en temperaturas más templadas.
TRABAJO Y DEPORTE
·
La cantidad del
alimento de un perro activo dependerá del tipo de ejercicio que haga, de
su duración y de la intensidad con que lo efectúe. Como norma general
los perros que hacen ejercicio tienen unas necesidades energéticas
superiores a las del perro sedentario, las variaciones en la calidad
también varían, pero no en el mismo grado.
·
El tipo de energía que
se utiliza durante el ejercicio varía según éste sea un ejercicio de
rapidez, o fuerza, con alta intensidad y los de resistencia, con baja
intensidad. A esto se une en los perros de trineo que el esfuerzo se
suele efectuar en condiciones ambientales frías. Para los estudios del
esfuerzo en perros, normalmente se han empleado los de arrastre, trineo
y caza, para la alimentación de resistencia y los galgos para la comida
adaptada a la velocidad explosiva y de media distancia. Los primeros
utilizan energía derivada del metabolismo aerobio o mixto
aerobio-anaerobio, los segundos emplean vías de metabolismo anaerobio.
·
Una norma utilizada
con frecuencia nos dice que las necesidades energéticas aumentan entre
una vez y media y dos veces y media sobre los requerimientos
considerados normales cuando de efectúa en temperaturas ambientales
corrientes. Si se hace en ambientes fríos las necesidades de energía
pueden aumentar hasta en un 50 % o, incluso más.
·
Aunque es evidente que
la energía es el nutriente más importante en el ejercicio, hay muchas
teorías sobre la manera de obtenerla. La "carga de glucógeno", muy común
en los humanos, es muy difícil de realizar en los perros, la ingestión
de grandes cantidades de hidratos de carbono durante los días previos al
esfuerzo, necesarias para que se produzca de manera efectiva estas
"cargas" producen desarreglos importantes en el animal, las menores de
las cuales no dejan de ser fuertes descomposiciones que debilitan
enormemente al perro, pudiendo llegar además a producirle hiperglucemias
temporales o glucosurias. El perro, como todos los cánidos, es un
carnívoro convertido en carnívoro oportunista, como tal, su organismo
está magníficamente preparado para obtener la energía de los ácidos
grasos, de los cuales obtiene alrededor del 70 % de la energía. Libre,
en la naturaleza, este porcentaje subiría casi al cien por cien.
·
Experimentos
realizados en cintas de correr con perros de distinta raza han
demostrado que los alimentados con una dieta seca de mantenimiento pobre
en ácidos grasos aguantaban menos de hora y media de ejercicio
continuado, mientras que los que lo eran con una dieta también seca que
era rica en grasas comestibles, superaban ampliamente esos tiempos sin
dar señales de agotamiento. Una de las características principales de
los alimentos ricos en grasas dietéticas es su alta densidad.
·
Proveer de agua
durante el ejercicio es aún más importante que cubrir las necesidades
energéticas.
·
Tomar pequeñas
cantidades de alimentos durante el ejercicio muy prolongado puede ser
beneficioso para aumentar el rendimiento del animal.
·
En los ejercicios de
tipo rápido-intenso, de los cuales son los mejores exponentes las
carreras de galgos, la energía se obtiene por vía anaerobia. Aunque se
suele incrementar la cantidad de hidratos de carbono en los perros que
participan en deportes de velocidad, estos cambios no parecen influir en
la velocidad del animal, los galgos parecen estar perfectamente
adaptados a este tipo de esfuerzo y la recuperación de su pH (potencial
hidrógeno) en sangre y de su concentración de lactato no supera el
espacio de una hora después del esfuerzo. Por otra parte, y como
peculiaridad muy importante, los perros comparten con unas pocas
especies animales una característica que les permite sintetizar glucosa
a partir de algunos aminoácidos presentes en las proteínas, esto hace
que pueda mantener estable su nivel de glucosa en sangre sin riesgos de
carencia.
·
Los perros sometidos a
temperaturas extremas experimentan bajadas de peso aunque se les
aumenten las cantidades de calorías. Los resultados de las observaciones
demuestran que es necesario un aumento de un 25 % de calorías para que
el perro soporte sin menoscabo para su salud las temperaturas bajas.
SUPLEMENTOS Y
ALIMENTACIÓN HUMANA
PUNTOS
·
Si el animal está
alimentado con una buena comida comercial de calidad contrastada es
innecesario suplementar con alimentos naturales, complementos vitamínico
y, sobre todo, restos de comida humana. La cantidad suplementada no debe
superar en ningún caso el 25 % de la cantidad total del alimento
ingerido.
Carne y pescado: son insuficientes en minerales y determinadas vitaminas
como: calcio, fósforo, sodio, hierro, cobre, yodo y vitaminas
liposolubles.
·
La carne y el pescado
no se deberían dar nunca crudos. En el caso de la carne
significativamente si se trata de vísceras por el peligro de la
contaminación con parásitos, en el del pescado, por lo mismo y, además,
para eliminar la presencia de la tiaminasa, presente principalmente en
los arenques y carpas.
·
Grasas y aceites: con
moderación se pueden emplear para mejorar la palatividad de los
alimentos secos, también, si es de origen vegetal, para incrementar la
cantidad de ácido linoléico.
·
Huevos: son, con mucha
diferencia, una de las proteínas de máxima calidad.
·
Deben someterse
siempre a una, aunque sea mínima, cocción. La clara cruda contiene
avidina que elimina a la biotina.
·
La yema contiene un 33
% de grasa, 65 % de sustancia seca y un 4 % de ácido linoléico.
·
La clara de huevo (o
albúmina) es la única proteína que circula en sangre en estado libre.
·
Leche de vaca: por su
alto contenido de lactosa puede provocar diarreas. Es una importante
fuente de proteínas de máxima calidad, calcio y fósforo. No se debe usar
para alimentar a los cachorros. En los perros adultos conviene probar su
tolerancia a la lactosa antes de administrarles leche, quesos frescos o
yogures.
·
Queso: es una fuente
de proteínas y grasas de primera calidad. Contiene demasiado fósforo en
proporción al calcio. Como la leche, los quesos muy frescos contienen
lactosa, hay que probar para ver si el perro los tolera. Los quesos muy
curados no contienen lactosa. Todos son muy palatables.
·
Hígado: muy rico en
proteínas de gran valor biológico, carbohidratos, grasas, vitaminas y
minerales. Es pobre en calcio y guarda una desproporción destacable
entre calcio fósforo. Una dieta con predominio de hígado puede acusar
hipervitaminosis A y deficiencias de calcio.
·
Vegetales: bien
tratados, y complementados con proteínas de origen animal y minerales,
son buenos para el perro. Preparar una dieta a base de vegetales es
difícil y muy costoso. Además es poco apetecible para el perro.
·
Huesos: son un buen
entretenimiento. Hay que evitar los huesos que se rompan en punta,
generalmente de pollo o conejo.
·
No se le deben dar
nunca restos de comida. Son muy altos en sodio y su excesiva
condimentación, aparte de ser perjudicial, le hacen menos apetecible su
comida normal.
·
Las necesidades de los
perros son distintas a las de los seres humanos. Lo que es bueno para
nosotros no lo es, necesariamente, para nuestros animales.
·
El chocolate y las
cebollas crudas son excesivamente tóxicos. Ciento veinte gramos de
chocolate puro pueden matar a un perro de 20 kilos de peso. El consumo
continuado o excesivo de cebolla cruda, puede provocar anemias de
cuidado.
Tipos de
alimentación
Existen cuatro tipos
de alimentación bien definidos y otro mixto:
1.-
Alimentación BARF, ECBA o alimentación cruda. Ventajas e inconvenientes
2.-
Alimentación cocinada. Ventajas e inconvenientes
3.-
Alimentación comercial seca o húmeda. Ventajas e inconvenientes
4.-
Alimentación con sobras. Ventajas e inconvenientes
5.-
Alimentación mixta o comercial enriquecida. Ventajas e inconvenientes
1a.- Alimentación BARF, ECBA o alimentación cruda - Ventajas
La única ventaja que
veo, en principio, es que sus principios permanecen invariables y sin
manipulación intermedia, para bien, para menos bien y para mal.
1b.- Alimentación BARF, ECBA o alimentación cruda - Inconvenientes
Elementos de una alimentación cruda
1.-
La carne,
mejor dicho: las carnes y las vísceras: Las principales: el vacuno y la
de pollo.
Dadas crudas existe el
riesgo de transmisión de parásitos, especialmente contenidos en las
vísceras (hígado, corazón, etc.). Los parásitos solamente desaparecen
por el calor. El pescado no debe tomarse nunca crudo.
2.- La carne de pollo es un alimento de
alto riesgo por su proclividad a
transmitir infecciones alimenticias y su facilidad en descomponerse.
Con
ella hay que tener el cuidado adicional de quitarle la piel, pues su
grasa es uno de los lugares donde se acumulan las posibles hormonas que
haya recibido el pollo para su mejor aprovechamiento cárnico. El
pescuezo también hay que eliminarlo de la alimentación del perro por el
mismo motivo de acumulación de hormonas anabolizantes exógenas.
Además las carcasas de
pollo (también las de conejo), uno de los alimentos favoritos de la
dieta cruda, aparte de ser uno de los máximos exponentes del riesgo de
infecciones parasitarias y de microorganismos patógenos, tiene el
inconveniente de la posible fractura de los huesos con el consiguiente
peligro de perforación para los perros. Este es un riesgo real, aunque
menor que en el caso de los huesos cocinados asados o cocidos, de todas
maneras el riesgo sigue existiendo.
El exceso y la
insistencia en dar todo tipo de huesos pueden producir un exceso de
calcio que no es conveniente para el perro. Aparte de insistir en el
peligro de perforaciones intestinales.
3.-
El pescado:
es una fuente de proteínas casi tan completa como la carne, pero con más
inconvenientes aún en crudo que ella.
Puede contener
tiaminasa, que es una enzima presente en las vísceras de los peces y en
muchos pescados crudos, principalmente en las carpas y arenques:
destruye la tiamina, una vitamina del grupo B (la B1). Para prevenirlo
hay que cocer el pescado o pasarlo por frío. Pasado por frío: siete días
a menos 4º o más bajo de temperatura aún o, entre 15-20 horas a menos
de 20-30º.
Además el pescado
crudo es una fuente muy probable de infecciones por transmisión de
parásitos. El pescado se “limpia” de parásitos exclusivamente por medio
de la cocción.
El pescado crudo, lo
mismo que la carne cruda y los huevos crudos con cáscara, no deben estar
en el mismo recipiente o tocar los alimentos como frutas o verduras que
se vayan a comer crudas, para evitar la contaminación de parásitos. En
caso de haber estado en contacto deben lavarse.
4.-
La leche y sus derivados:
Todos los mamíferos
nacemos con una enzima, la lactasa, que es indispensable para que
podamos digerir la lactosa de la leche. La actividad de esa enzima suele
decrecer con la edad, a eso se añade que algunos animales, como el
perro, producen una leche baja en lactosa. Esto hace que su intolerancia
a ese azúcar sea más notable, ya que nacen preparados a “su” leche y no
a otras.
Las leches de vaca y
de cabra son superiores en lactosa a la de la perra, como ya habíamos
dicho antes, por esa razón los perros alimentados con leche de vaca
pueden padecer diarreas que a veces llegan a ser graves en el caso de
los cachorros.
Los perros con
intolerancia a la lactosa no deben tomar leche, yogures o quesos muy
frescos, pero los quesos curados no tienen lactosa y se pueden dar sin
problemas.
La leche de vaca tiene
menos de la mitad de proteínas que la de perra y es menos energética,
pues la de perra tiene algo más del doble de grasa que la de vaca.
La leche de vaca no es
un alimento “natural” para un perro y debe hacerse una prueba de
tolerancia antes de administrársele.
5.-
Los huevos:
En teoría la fuente proteica con mejor equilibrio de aminoácidos.
Tienen el
inconveniente de contener avidina en la clara cruda. La avidina es una
proteína que actúa como una antivitamina que elimina a la biotina cuando
se toma crudo el huevo, y que se encuentra en la clara del
huevo. Para evitarlo basta con pasar el huevo entero por un chorro de
agua hirviendo. No obstante hay una teoría de criadores que alimentan a
sus perros con huevos enteros crudos en cantidad que aseguran que notan
mejoras sustanciales en el pelo. También hay que tener en cuenta que la
yema tiene gran cantidad de biotina, con lo que compensa la pérdida
provocada por la avidina de la clara.
Una dieta que obtenga
un 18% de sus proteínas aproximadamente del huevo tendrá en teoría
suficientes aminoácidos de calidad para el crecimiento de un cachorro,
pero excesiva cantidad de arginina para el mantenimiento y para un
ejercicio moderado de un perro adulto, también aportaría dosis excesivas
de otros aminoácidos, por ejemplo de lisina (esencial) y de treonina, el
exceso puede ser tan perjudicial como la carencia. Como la
disponibilidad de los aminoácidos de una proteína varía en función de la
proporción de otros aminoácidos, es esencial la combinación adecuada de
varias fuentes de aminoácidos.
5.-
Las frutas:
proveen de algunas vitaminas y de fibra, no obstante no contienen
prácticamente proteínas. Su valor es casi simbólico en la alimentación
del perro.
6.-
Las verduras:
en el perro y tomadas crudas son sumamente indigestas. Además, sin cocer
haría falta un gran volumen para que tuvieran algún valor nutritivo. Se
explica más adelante como mejora su valor con la cocción. Y la única
manera que tienen los cánidos salvajes de comerlas: en el estómago de
sus presas y, por lo tanto, predigeridas.
7.-
Los cereales y las legumbres:
crudos no son comestibles para los animales de estomago simple. Ni
siquiera se puede aprovechar la soja (de gran valor biológico) que
requiere una gran manipulación para hacerla comestible. En una dieta
cruda no se pueden digerir ni por los perros ni por nosotros.
Conclusión:
Para dar con
corrección una alimentación cruda a los perros hay que tener una base de
conocimientos amplia o, por lo menos, seguir estrictamente las
directrices que nos marque una persona entendida. Nos podemos pasar o
quedar cortos con muchos nutrientes y provocar carencias o excesos.
Los alimentos crudos son una potencial fuente de parásitos e
infecciones. Por lo tanto hay que vigilar las parasitosis de nuestros
animales y estar pendiente de cortar sus ciclos reproductivos.
Se desperdician una
serie de alimentos que la técnica moderna pone al alcance de nuestros
perros, y otros que llevan ingiriendo por miles de años. Uno de ellos
son los cereales y las leguminosas, otros son las verduras.
2a.- Alimentación cocinada - Ventajas
Es, junto a las
opciones “formuladas”, la manera más higiénica y segura bajo el punto
de vista sanitario de alimentar a los perros. La cocción, y más aún la
extrusión, también tienen como ventaja que debilitan las paredes
celulares de las verduras (y de las carnes) y permiten una absorción
mejor de estos nutrientes por el sistema digestivo del perro.
Existen numerosos
estudios que confirman estos asertos favorables. En alguno de ellos se
ha demostrado que la cocción triplica la biodisponibilidad de algunos
nutrimentos importantes, por ejemplo el folato o ácido fólico, una
vitamina del grupo B muy a tener en cuenta porque facilita la absorción
de las proteínas y, sobre todo, necesaria en las hembras gestantes, y
los carotenoides (provitamina A) que se encuentran en los vegetales de
color amarillo, naranja, rojo y verde oscuro, de gran valor
antioxidante.
La cocción tiene otra
ventaja adicional y es que concentra más los nutrientes. En general 100
gramos de verduras cocidas (depende de qué verduras) pueden pesar el
equivalente de 500 gramos de la misma verdura cruda. Incluso las
zanahorias, que no se comprimen mucho con el cocimiento, contienen más
vitaminas A y C, potasio, calcio, magnesio, ácido fólico, fibra, etc.,
que crudas. Y la ruptura de las paredes celulares vegetales hace que
sean más fáciles de digerir, como ya dijimos más arriba.
En libertad, todos los
cánidos se proveen de alimentos vegetales mediante la ingestión de los
que encuentran en los vientres de sus presas. Las cantidades que toman
voluntariamente de las plantas son insignificantes, excepto en casos de
extremada necesidad debida a falta de carne. Por higiene no se pone ni
siquiera en discusión que darle tripas sin limpiar y crudas queda lejos
de lo que deseable para nuestros perros. Y sin embargo es la manera en
que estos alimentos vegetales son más digeribles para el animal. El
proceso digestivo de los vegetales iniciado en el estomago de la víctima
facilita el proceso digestivo del predador que lo devora. La cocción es
la manera más aproximada de imitar a la naturaleza de una manera sana e
higiénica.
En conclusión, todo
esto significa que para un perro la mejor manera de consumir las
verduras son cocidas, al vapor, salteándolas ligeramente en la sartén o
en el microondas con muy poca agua.
La carne y el pescado
también deben cocinarse por varios motivos: primero para romper las
paredes de las células (por la misma causa que con las verduras) y
aumentar por lo tanto la disponibilidad y digestión de las proteínas.
Además por otro motivo que deberíamos tener en cuenta siempre: para
reducir los riesgos de infecciones por parásitos y de intoxicación.
Conviene cocinar
la carne, el pollo, el pescado y los huevos hasta que estén
completamente cocidos para matar las bacterias dañinas. Asegúrate de que
la carne no esté rosada por dentro y que los jugos no estén claros.
El pescado debe
tomarse siempre cocinado para evitar parásitos. Debe quedar opaco
después de haber sido cocinado. La temperatura mínima de cocción debe
ser de 60º.
Los huevos merecen
mención especial. Cocina los huevos hasta que la yema y la parte blanca
estén firmes. La cáscara del huevo puede estar contaminada por las heces
de la gallina. Toma precauciones con las manos y los recipientes donde
haya estado depositado el huevo con cáscara. La cáscara del huevo no es
impermeable, es porosa, la defensa del interior está en la cutícula que
la separa del cascarón, no obstante si el huevo no es fresco ésta
cutícula se endurece y la clara y la yema pierden su aislamiento.
Separa
la comida cruda de las frutas para evitar contaminación de una comida a
otra. Nunca pongas comida cocida en un plato que contuvo carne o pescado
crudo o huevos con su cáscara.
2b.- Alimentación cocinada- Inconvenientes
Como ya dijimos antes
con la comida cruda, la comida cocinada tiene el inconveniente de que
hacen falta nociones de nutrición para poder combinar la dieta ideal del
perro. Con respecto a los vegetales es cierto que las temperaturas
elevadas destruyen en parte algunas de sus vitaminas hidrosolubles
(grupo B y C), junto con un porcentaje insignificante de minerales y
oligoelementos. La cocción puede eliminar entre el 10 y el 15% de estas
vitaminas y entre el 5 y el 10% de los macro y micro-minerales.
Cantidades ambas insignificantes y que no merecen tomarse en cuenta en
el cómputo global. Pero sin embargo la cocción también tiene como
ventaja que debilita las paredes celulares de las verduras y permite una
absorción mejor de estos nutrientes por el sistema digestivo del perro,
como ya hemos repetido varias veces antes.
El mismo efecto de
debilitamiento o ruptura de las paredes celulares se puede aplicar a las
carnes.
Las proteínas de origen animal son moléculas mucho más grandes y
complejas, por lo que contienen mayor cantidad y diversidad de
aminoácidos. En general, su valor biológico es mayor que las de origen
vegetal. Como contrapartida son más difíciles de digerir, puesto que hay
que romper mayor número de enlaces entre aminoácidos. Combinando
adecuadamente las proteínas vegetales (legumbres con cereales o lácteos
o huevos con cereales) se puede obtener un conjunto de aminoácidos
equilibrado, con más valor biológico que cada una de las partes
independientemente considerada y que la media. Por ejemplo, las
proteínas del arroz y de los demás cereales contienen todos los
aminoácidos esenciales, pero son escasas en lisina. Si las combinamos
con lentejas o garbanzos, abundantes en lisina, o con cualquier tipo de
carne, pescado, producto lácteo o huevos, la calidad biológica y aporte
proteico resultante es mayor que el de la mayoría de los productos de
origen animal. Si combinamos soja con hígado el producto resultante
equivaldrá casi al valor biológico del huevo: el alimento de mayor valor
biológico. Las proteínas de los cereales son en general rigurosamente
deficientes en lisina, mientras que las de las leguminosas lo son en
aminoácidos azufrados (metionina y cisteína) Las proteínas animales
tienen en general composiciones más próximas a la considerada ideales.
3a.- Alimentación comercial seca o húmeda - Ventajas
Los animales de
compañía deben alimentarse con una dieta que les suministre todos los
nutrientes esenciales en las proporciones y cantidades debidas con el
fin de conservar la salud en todas las etapas de su vida, las normales y
las críticas.
Como consecuencia de
los avances efectuados durante los últimos cuarenta años, en la
actualidad es extremadamente raro que los perros presenten rasgos
carenciales, antes al contrario el problema suele ser el contrario: la
sobrealimentación y la excesiva suplementación.
La característica principal de la alimentación
comercial es el control de la apropiada formula final para cada caso
específico relacionado con la raza, la edad o las exigencias físicas del
animal.
Dados los diferentes tamaños que tienen
las diversas razas, el proceso del crecimiento, por lo menos en
duración, es distinto y los componentes nutricionales, aunque sean los
mismos, tienen que proporcionarse en distintas cantidades, así como el
número de calorías que es menor proporcionalmente para las razas grandes
que para las pequeñas.
Por
otra parte algunas razas sufren trastornos hereditarios del metabolismo
relacionado con la nutrición y específicos de cada una. Debería ser
obligación de los propietarios conocerlos para prevenir, pues en muchos
casos se dispone de tratamientos anticipados efectivos, pero como eso es
mucho pedir, es mucho más sencillo que quienes tienen medios para la
investigación sean los que tomen las medidas oportunas.
Pondremos algunos ejemplos:
-
La leche de perra tiene unas condiciones específicas de composición.
Por ejemplo: Es una de las pocas, junto a la de las gatas, las ratas
y algunos marsupiales, que contiene hierro, por lo tanto la dieta de
la madre lactante debe contener ese mineral indispensablemente.
También, sobre todo el calostro, tiene que contener taurina.
Contiene la mitad de lactosa que la leche de vaca o de cabra, por
eso el perro no suele digerir bien estas leches. Su contenido en
grasa es del doble que la leche de vaca o de cabra y lo mismo pasa
con las proteínas debido a que deben tener un alto valor energético
para favorecer el rápido crecimiento del cachorro, por eso es
aconsejable dar un preparado comercial fiable a los cachorros
huérfanos.
-
La alimentación en las diferentes etapas de la vida debe ser
diferente, no es lo mismo un perro cachorro, que otro anciano, uno
que tiene gran actividad física, que otro sedentario, o que razas
que tienen tendencia a la torsión gástrica. Por ejemplo: el ya
mencionado aminoácido llamado taurina es un aminoácido no esencial,
que se obtiene (excepto los cachorros) a partir de los aminoácidos
esenciales cisteína y metionina, pero pocas personas no
especializadas saben que en los cachorros, así como en las perras
gestantes, en los perros sometidos a un excesivo estrés o a un
ejercicio demasiado intenso o en los perros ancianos es considerado,
por su indispensabilidad, un aminoácido esencial, así pues se lo
denomina “aminoácido condicional”. Los piensos de calidad para
cachorros lo contienen, los que son de gama baja o de poca calidad,
no. Es, después de la glutamina, el segundo aminoácido libre más
abundante en el organismo.
-
Las razas pueden tener necesidades específicas
debido a problemas propios de cada una, por ejemplo, el
Schnauzer gigante absorbe mal la Vit. B12, parece lógico un pienso
que suplemente para esta raza, otras razas, principalmente el
Dobermann, retienen demasiado cobre, por lo tanto esta raza, así
como los Bedlington, Westy y Cocker, necesitan una dieta pobre en
cobre y suplementos de acetato de cinc, otras, como los Husky,
Malamute, Gran Danés y Dobermann, tienen una mala asimilación del
cinc, por lo tanto necesitan suplementos de éste mineral. El Bull
Terrier es un caso extremo con su acrodermatitis letal. El Schnauzer
miniatura padece de hiperlipidemia, con la repercusión que esto
tiene en determinados desarreglos como la diabetes, el
hipotiroidismo, la pancreatitis y enfermedades hepáticas, por lo
tanto necesita una dieta pobre en grasas y baja en calorías. Los
Dálmatas constituyen ellos solos el 70 % de los perros de todas las
razas que padecen anormalidades en el metabolismo de las purinas,
por eso tienen tanta tendencia a tener cálculos. Necesitan una dieta
pobre en purinas y una hidratación muy superior a la media. Es bueno
saberlo y prevenirlo en lo posible. Hay dermatosis que responde a la
Vit. A, a la E. Y enfermedades cutáneas que se deben a la carencia
de ácidos grasos esenciales.
-
Estas circunstancias hacen que sea indispensable contar con un buen
alimento de diseño para determinadas circunstancias similares a los
ejemplos expuestos más arriba o, en caso de cachorros huérfanos, con
una leche maternizada bien formulada.
3b.- Alimentación comercial seca o húmeda – Inconvenientes
La
comida comercial es indispensable para personas que no tengan unos
conocimientos suficientes de nutrición en general y de nutrición canina
en particular.
Diseñar un menú equilibrado para un animal, sea éste
de comida cruda o cocinada, es muy difícil cuando la única formación con
que contamos es la buena voluntad de hacer las cosas bien. Más aún si
las circunstancias del perro son especiales, tales como exceso de
estrés, de ejercicio, perras gestantes o lactantes, cachorros, perros
viejos, etc.
Incluso los piensos de marcas “blancas” (marcas que no tienen fábrica
propia) son superiores a la comida cruda.
Si estáis preparados: adelante.
¿Otros inconvenientes?
Qué como en todo lo comercial hay que buscar la calidad. Otro: que lo
mejor suele ser más caro.
Otra muy extendida y
no demostrada nunca es que se utilizan animales que han muerto por
enfermedad. En todos los países, por lo menos en Europa, existen unas
reglamentaciones muy estrictas. Si las inspecciones sanitarias funcionan
no tiene porque haber problemas. Y recordemos que la extrusión y la
cocción garantizan la eliminación de los gérmenes patógenos anteriores
al proceso, así pues la condición indispensable es que el manipulado
posterior se haga siguiendo las normas de manejo dictadas por las
autoridades sanitarias.
Otra cosa que debemos
tener en cuenta es que el verdadero análisis es el que se hace con el
producto terminado y listo para el consumo. ¿Tiene el producto en su
momento de consumo las proporciones y cantidades debidas de vitaminas,
de minerales y oligoelementos, de proteínas y sobre todo de que estas
contengan las proporciones ideales de aminoácidos, que los dos ácidos
grasos esenciales estén bien representados, etc.? Sí es así utilizarlo,
si no es así o desconfiáis de vuestros conocimientos recurrir al
profesional adecuado: el veterinario. Y si no tienes fe en ese
veterinario búscate otro de confianza y, sobre todo, que tenga tiempo y
ganas de escucharte.
Si sabes: haz lo que
consideres oportuno. Si no sabes: ten sentido común y recurre al que
tiene conocimientos suficientes para asesorarte.
Ejemplos de las dificultades que nos podemos encontrar si preparamos la
comida por nosotros mismos:
-
¿Sabemos donde
buscar el aminoácido taurina?
-
¿Sabemos qué la
taurina es un aminoácido esencial para cachorros, perras gestantes y
perros viejos y con estrés?
-
¿Sabemos que la
falta de ácido fólico en la madre embarazada puede producir varias
deformaciones en los cachorros?
-
¿Qué el
calcio-fósforo tienen que estar en la proporción adecuada entre sí y
qué el exceso o defecto de uno o del otro pueden producir problemas
osteo-articulares y de crecimiento?
-
¿Qué el exceso de
calcio inhibe la absorción del zinc?
-
¿Qué no se trata
de administrar una vitamina o un mineral sino en dar la secuencia
completa para que puedan interactuar entre sí?
-
¿Qué es importante
la cantidad de proteínas, pero que más importante es que la
proporción entre ellas les confieran el mayor valor biológico?
-
¿Qué la falta de
yodo o sal yodada en la madre puede producir perros con problemas
tiroideos?
-
¿Qué el hierro es
un elemento esencial, no sólo para evitar la anemia, sino también
para que el cachorro pueda alcanzar la pigmentación correcta?
-
¿Qué no tiene gran
validez si no se da asociado con otros elementos?
-
¿Sabéis dónde
buscar estos elementos y otros muchos?
4a.- Alimentación con sobras - Ventajas
Alimentar al perro con
sobras de la comida casera no tiene más ventaja que la baratura. Excepto
en casos muy contados de contar con un remanente grande, como por
ejemplo si tenemos a nuestra disposición los restos de un restaurante.
En ese caso hay que
saber combinar los alimentos de la misma manera que si los hiciéramos
cocinados. Es decir, hay que tener unos conocimientos básicos sobre
nutrición.
En caso de mezclarla
con comida comercial nunca debe exceder un porcentaje del 30%.
4b.- Alimentación con sobras – Inconvenientes
Tiene los mismos
posibles inconvenientes que la comida cocinada: la posible falta de
algunos nutrientes perjudicados por las temperaturas de la cocción. Con
una suplementación aleatoria de un complejo vitamínico-mineral el
problema está fácilmente solucionado.
5a.- Alimentación mixta, comercial enriquecida o sinérgica- Ventajas
Los nutrientes operan
mediante múltiples interacciones. Sabemos que es rara la deficiencia de
una sola vitamina, mineral o aminoácido, pero que la falta de uno de
ellos o su deficiencia inciden en la calidad del total. Las múltiples
interacciones de estos nutrientes esenciales son la base de su función
biológica y la perfección de su asimilación y utilización depende de la
interacción de múltiples nutrientes entre sí. Un error de la ciencia en
relación con la nutrición es que durante años la experimentación se hizo
sobre elementos simples. Normalmente se fracasaba porque no se contaba
con nutrientes complementarios indispensables.
Ejemplo: la acción de
la vitamina C depende de otros nutrimentos de la dieta. Si la dieta
carece de los nutrientes complementarios el cuerpo no puede utilizar
correctamente esta vitamina. Son necesarios para ello la vitamina B6
(piridoxina), B12 (cobalamina), zinc, ácido fólico y colina.
Otro ejemplo: Las
interacciones entre el calcio y la vitamina D se conocen desde hace
mucho tiempo, pero hay más. Por ejemplo, la deficiencia de vitamina A
conducen a un metabolismo deficiente del hierro y se produce entonces
una anemia. Como la deficiencia de vitamina D, la vitamina A disminuye
también el metabolismo del calcio, con lo cual el crecimiento de los
huesos es defectuoso. Encima la falta de acción de la vitamina A puede
darse incluso aunque dicha vitamina esté presente en la dieta en
cantidad suficiente, pero exista deficiencia de zinc en la dieta,
entonces se producirán deficiencias en los tejidos. El zinc es
indispensable para que el cuerpo pueda utilizar la vitamina A.
Se puede aumentar el
valor biológico de un alimento proteico con la adición de “cantidades
mínimas” de proteínas de calidad ricas en aminoácidos esenciales
Con un alimento
comercial seco de calidad, apropiado para la edad del perro y para su
talla futura, es suficiente. Pero si quieres puedes enriquecerlo con la
adición de “cantidades mínimas” de proteínas de calidad ricas en
aminoácidos esenciales. Me explico: añade un día a su comida comercial
(mezclándolo bien) un huevo (pasado ligeramente por agua hirviendo,
cocido o duro, pero no crudo), en otra comida un poco de carne (como 50
gramos, cocida ligeramente), en otra, pescado (la misma cantidad que con
la carne, pero nunca crudo, sobre todo si son vísceras), en otra un par
de sardinas en aceite (o cualquier otro pescado en aceite), etc., te
aconsejo esto porque “la suma de dos alimentos proteicos aumenta la
media de los aminoácidos esenciales y con ello el valor biológico total
del alimento”.
También eso aumenta la
palatabilidad del alimento y permitirá al perro comer más. Ten en cuenta
que la palatabilidad (el que sea apetecible) de un alimento no depende
solamente del alimento en sí, sino del gusto de cada perro.
También le puedes dar
un complejo vitamínico para perros (nunca una vitamina sola). Si se lo
das no le suministres dosis máximas, seguramente el alimento ya viene
preparado con suficientes vitaminas y minerales, sino media pastilla o
una cuarta parte durante dos o tres días, luego descansas, luego le das
una pastilla un día y descansas dos, así consigues que el organismo no
se habitúe y no pasarte de cantidad, ten en cuenta que es peor el exceso
que el defecto, es peor una hipervitaminosis que una hipovitaminosis, en
una palabra: una buena alimentación no tiene que tener “ni excesos ni
carencias”.
5b.- Alimentación mixta o comercial enriquecida – Inconvenientes
La alimentación
formulada es la base de la composición. Pasarse de añadidos… ese es el
principal inconveniente. La suplementación es eso: suplementación, una
complementación. Nunca se debe intentar sustituir al alimento de base,
sino potenciar determinados factores que hipotéticamente puedan andar
escasos. La suplementación, si quiere hacer justicia a su nombre, debe
darse en dosis mínimas, casi simbólicas.
El primer
condicionante para el uso de suplementos nutricionales es el de respetar
e incrementar la acción de los alimentos, los suplementos, sean estos
proteínas, vitaminas o cualquier otro, son justamente eso: suplementos.
El hecho de suplementar una dieta no quiere decir que debamos escoger
una dieta incompleta. Una alimentación equilibrada es la base de
cualquier programa de nutrición, aunque tengamos el pensamiento de
suplementarlo. Los suplementos ayudan a completar la dieta y a potenciar
resultados.
Amalio Lasheras